Christian Lundgaard ha conseguido su primera victoria en IndyCar, en Toronto, donde un brillante Palou remontó hasta el segundo puesto

Christian Lundgaard le devuelve a Rahal Letterman Lanigan Racing al lugar más alto del podio por primera vez en 3 años, cuando Takuma Sato se llevó las 500 Millas de Indianápolis del año 2020, el joven danés, conocido en Europa por su paso en la Fórmula 3 y la Fórmula 2, consigue así su primera victoria en la categoría estadounidense, después de un brillante debut en 2021, y estar realizando un gran año 2023, donde varias veces le hemos visto peleando con los 4 equipos grandes, aquí remató la pole con una gran victoria (que le sirvió para afeitarse por fin el bigote debido a una apuesta con su mejor amigo), por delante de Álex Palou que sufrió de forma indescriptible con su alerón delantero colgando, y un máximo ahorro de combustible, Colton Herta cerró el podio, también ahorrando combustible al máximo.

Christian Lundgaard devuelve la gloria al equipo de Bobby Rahal

La temporada 2023 del Rahal Letterman Lanigan Racing está siendo una montaña rusa de emociones, después de unas terribles 500 Millas de Indianápolis, donde fueron el último equipo, y Graham Rahal no se pudo clasificar para la carrera (o al menos su coche, ya que finalmente realizó la carrera sustituyendo al lesionado Stefan Wilson), los destellos de esperanza desplegados en el GP de Indianápolis en el circuito interior, con la pole y el cuarto lugar de Lundgaard, volvieron durante el pasado GP de Mid-Ohio, con Graham Rahal clasificando en segundo lugar, y Lundgaard siendo cuarto en la carrera, y Rahal que debido a una mala parada, no pudo optar al podio, pero los destellos estaban ahí, y esos destellos se convirtieron en una realidad permanente en las calles de Toronto, después de una gran pole en condiciones húmedas, Lundgaard realizó una gran carrera liderando durante la mayoría de las vueltas, no sin sobresaltos por un cambio de estrategia debido a las neutralizaciones de carrera por bandera amarilla, donde debió remontar para volver arriba, y así adelantar en la vuelta 62 de 85 a Palou para colocarse en primer lugar virtual, donde tras la parada de Scott Dixon, permaneció hasta el final, sacando hasta 10 segundos a un Palou herido con medio alerón colgando y ahorrando combustible, pero con todo el mérito del mundo para Christian, ya que el danés este fin de semana estaba totalmente enchufado.

Álex Palou, la estrategia, el alerón colgante, y el ahorro de combustible

Álex Palou salió en la carrera de Toronto desde la decimoquinta posición, debido a que cuando realizaba su intento definitivo de clasificación, comenzó a llover, a priori se le había complicado mucho el fin de semana, más siendo un circuito urbano de poco más de un minuto por vuelta, pero Palou y de nuevo, su equipo, consiguieron darle la vuelta a la situación, en la salida (marcada por una montonera que afectó a más de 6 coches) ganó ya dos posiciones, la carrera se reanudó en la vuelta 10 donde alargó su parada más que nadie (junto a Scott Dixon y Will Power) mientras en este stint peleó contra Romain Grosjean y Colton Herta por las posiciones cercanas al Top 10, colocó los neumáticos blandos y salió en la novena posición, pocas vueltas después, en la vuelta 42, Romain Grosjean acabó contra un muro de hormigón, provocando una nueva neutralización, cuando se abrió el pit-lane, desde su garaje estuvieron muy avispados llamándole a boxes para poder quitarse ya los blandos, e intentar alargar hasta el final y no hacer más paradas, tras el paso por boxes, Palou salía como líder del grupo de coches que pararon para llegar, o al menos intentar llegar hasta el final, en la undécima posición.

Cuando la carrera se iba a reanudar en la vuelta 46, Kyle Kirkwood golpeó a Helio Castroneves, haciéndole trompear, con Palou encontrándose el desastre, dañando el alerón delantero en el acto y perdiendo varias posiciones, la carrera se volvió a neutralizar con el alerón del español colgando ligeramente, eso sí, esta amarilla fue clave para que Palou y muchos otros pudieran llegar hasta el final con gasolina, en la 51 la carrera se reanudó, con un magnífico Palou adelantando a Herta y Kirkwood (que fue penalizado por su toque con Castroneves), para ser así líder virtual de carrera, ya que Scott McLaughlin, Scott Dixon, y Rinus VeeKay no pararon durante las pasadas neutralizaciones, haciendoles imposible llegar hasta el final de carrera, mientras los de delante paraban, el alerón de Palou se iba descolgando cada vez más y más, debido al irregular estado de las carreteras de Toronto, además, el español debía ahorrar gasolina como un loco para llegar hasta el final, varios factores que aprovechó Christian Lundgaard para adelantarle en la vuelta 62, Álex le peleó la posición pero sin nada que hacer, debido a que el danés paró en la segunda neutralización, teniendo así más margen con la gasolina y a parte un ritmo endiablado, a partir de aquí, la carrera de Palou se basó en cruzar los dedos para que su alerón aguantara, el cual cada vuelta que pasaba, en peor estado se encontraba, acabando una carrera agónica con el morro abierto, al límite del desprendimiento, y también con la gasolina en reserva, para volver a sacarle puntos a todos sus rivales, acabando en segundo lugar, y aventajando ahora en 117 a Scott Dixon.

La gasolina fue la palabra protagonista al final de la carrera

Álex Palou no fue el único que tuvo que sufrir con la gasolina, Colton Herta fue otro de los que sufrió, ya que paró cuando lo hizo Palou, durante su stint pudo llegar a atacar al español, pero no en exceso debido a que si usaba el botón Push to Pass para aumentar los caballos de potencia de su motor, consumiría más gasolina, una gasolina bajo mínimos que le sirvió para llegar en tercer lugar, pero sin ser capaz de llegar a boxes, ya que se quedó tirado durante el proceso de llegada, Patricio O’Ward también se quedó parado tras acabar la carrera, perdiendo posiciones en la parte final debido al ahorro extremo de combustible, Josef Newgarden tampoco fue capaz de llegar a boxes a pesar de terminar la carrera, pero los casos más sorprendentes fueron los de Will Power y Marcus Ericsson, ambos pilotos que eran cuartos y quintos, y que habían parado en la última neutralización (Palou y Herta pararon en la anterior a esa), tuvieron que realizar una parada en boxes en literalmente la última vuelta, porque inexplicablemente no les daba para completar la carrera, un fiasco enorme que posibilitó que Scott Dixon y Scott McLaughlin, que no aprovecharon las amarillas para parar como los demás, fuesen cuartos y sextos respectivamente, salvando así los muebles, sobretodo Dixon que «solo» pierde 7 puntos frente a Álex Palou en la lucha por el campeonato.

Gráfica con las distintas paradas que realizó cada piloto y los neumáticos colocados. Fotografía y datos por Firestone Racing.

Siguiente parada: doble cita en el óvalo pequeño de Iowa

La semana que entra la IndyCar vuelve a tener otra cita, y esta será más frenética que de normal, ya que tendremos dos carreras en el mismo fin de semana, en el óvalo pequeño de Iowa, el cual es el óvalo pequeño más rápido del mundo, con una velocidad promedio de más de 286 km/h en la pole que realizó el año pasado Will Power, esta cita será muy importante para el posible bicampeonato de Álex Palou, ya que el español, nunca ha demostrado nada especial en los óvalos pequeños (Iowa y Gateway), todo lo contrario que Josef Newgarden por ejemplo, que en Iowa se siente como en ningún sitio, y si encadena dos victorias ese fin de semana, y Palou no suma demasiados puntos, podría darle un mínimo de pimienta a una lucha por el campeonato que, si Palou sale de Iowa sin perder muchos puntos, será prácticamente cuestión de tiempo el esperar el día en el que sea dos veces campeón de la IndyCar Series.