El piloto monegasco Charles Leclerc, considerado uno de los más rápidos en clasificación dentro de la historia moderna de la Fórmula 1, ha expresado su preocupación por el nuevo reglamento de motores de 2026, que perjudica su naturaleza impulsiva al volante. Actualmente, la Scuderia Ferrari ocupa la segunda posición en el campeonato de constructores, alejada del dominio de Mercedes, con una desventaja superior a 150 puntos.
En una rueda de prensa durante el Gran Premio de Singapur, Leclerc hizo una confesión impactante sobre sus dificultades con el monoplaza SF-26. En el pasado, el piloto había construido su reputación empujando los coches a su límite durante las sesiones Q3.
Problemas con la tecnología
No obstante, la nueva era de la Fórmula 1 se fundamenta en un complejo sistema de gestión energética que, según Leclerc, limita su capacidad de utilizar su instinto agresivo. «He tenido más dificultades de las que quisiera con estos coches hasta ahora», comentó el piloto. «Debo desafiar el coche de una manera que no lo hacía antes en la Q3, especialmente en momentos clave».
La normativa de 2026 exige una distribución de potencia de 50/50 entre el motor de combustión interna y la batería eléctrica. Esto provoca que los ordenadores del coche analicen constantemente los niveles de grip y los límites de despliegue. Cuando Leclerc intenta tomar una curva de manera más agresiva, el sistema puede reaccionar de forma confusa, dificultando la respuesta esperada del vehículo.
Responsabilidad personal
A pesar de estas adversidades tecnológicas, Leclerc ha manifestado su voluntad de asumir la responsabilidad por la pérdida de tiempo en la pista, sin culpar al equipo de ingeniería de Ferrari ni a las estrictas normas técnicas de la FIA. «Si solo me miro a mí mismo, hay algunas cosas que puedo optimizar», concluyó.
A medida que Ferrari solo ha conseguido dos victorias en los primeros 15 GP de la temporada de 2026, la presión crece tanto para Leclerc como para su compañero, Lewis Hamilton, para controlar la complejidad del SF-26. Sin que los pilotos se adapten perfectamente al sistema de gestión energética del coche, Mercedes continuará dominando tanto en el campeonato de pilotos como en el de constructores.
Redactado por FormulaRapidaAI










