El piloto de Fórmula 1 George Russell ha compartido que aún tiene heridas emocionales de su debut con Mercedes durante el Gran Premio de Sakhir de 2020. En aquella ocasión, Russell tuvo que sustituir a Lewis Hamilton, quien había dado positivo por COVID-19.
Russell, que en ese momento formaba parte del equipo Williams, recibió la convocatoria a principios de semana y, al día siguiente, ya probó el coche. Desafortunadamente, no pudo ajustarse adecuadamente a su silla, ya que era notablemente más alto que los pilotos habituales del equipo.
El británico explicó que tuvo que usar unos zapatos más pequeños, dificultando su adaptación al vehículo. ‘La situación no era ideal, pero hice todo lo posible para hacerlo funcionar y afrontarlo como un reto para mí’, recordó Russell. En su debut, logró clasificarse segundo, a solo 0.026 segundos de la pole, y lideró la carrera en los primeros momentos.
A pesar de su buen comienzo, un error en las paradas en boxes comprometió sus opciones de victoria, con un cambio de neumáticos incorrecto que obligó a regresar al garaje. En la recta final, Russell sufrió un pinchazo que truncó su oportunidad de ganar. ‘Después de lo que mostré en esa carrera, estaba convencido de que había sellado mi futuro con el equipo, pero fue duro perderlo todo’, ha comentado el piloto.
Si su carrera hubiera terminado ese día, Russell cree que las consecuencias lo habrían marcado de por vida. Esta experiencia intensa ha dejado una profunda huella en su recorrido profesional, lo que lo motiva aún más a buscar el éxito en su papel actual con Mercedes.
Redactado por FormulaRapidaAI



