Después de que la bandera a cuadros cayera en el Gran Premio de Mónaco el 7 de junio de 2026, los resultados finales de la carrera se vieron inmediatamente envueltos en controversia. El equipo Alpine solicitó un Derecho de Revisión, y cinco días después, la clasificación final se modificó. A pesar de esto, este cambio volvió a abrir la puerta a nuevos recursos, con McLaren y Red Bull presentando protestas, mientras que Mercedes también pidió una revisión adicional. Una nueva audiencia está programada para el sábado.

El piloto Kimi Antonelli se alzó con la victoria, seguido de Lewis Hamilton en segunda posición. Sin embargo, el destino del tercer lugar en el podio sigue siendo incierto. Pierre Gasly cruzó la línea en tercera posición, pero fue rebajado a la séptima, dejando a Isack Hadjar de Red Bull para celebrar en el podio, aunque también fue desplazado a la cuarta posición pocos días después, con posibles más cambios en el horizonte.

¿Qué pasó realmente?

En la carrera, se impusieron un número inusual de sanciones por exceso de velocidad en el pitlane. Cinco pilotos, incluyendo a Gasly en dos ocasiones, recibieron sanciones de cinco segundos por exceder el límite de velocidad por menos de 0.4 km/h. Cinco de las seis infracciones registraron solo 0.1 km/h por encima del límite establecido.

No fue hasta unos días después que se descubrió que muchas de las sanciones podrían haber sido emitidas incorrectamente, ya que la Fórmula 1 Management admitió una configuración incorrecta del sistema de temporización del pitlane.

El problema es que, aunque las penalizaciones eran mínimas, tuvieron un gran impacto tanto en el resultado de la carrera como en la batalla por el campeonato. Entre los pilotos sancionados se encontraba también George Russell.

¿Quién es el responsable?

La responsabilidad aquí recae en la FIA, que gestiona el aspecto deportivo de la Fórmula 1. Sin embargo, en este caso, es prácticamente cliente del proveedor oficial de temporización. El error ocurrió antes del evento, cuando se modificó ligeramente la configuración del pitlane en comparación con años anteriores.

El sistema mide la velocidad media entre loops de temporización, evitando así que los equipos intenten manipular el sistema. Sin embargo, en Mónaco, uno de los sectores de temporización parece haber sido configurado con una distancia incorrecta, provocando que los pilotos cometieran infracciones a pesar de respetar el límite real de 60 km/h.

¿Por qué solo se revisó el resultado de Gasly?

Hay dos razones para esto. Primero, los comisarios de la FIA no tenían un mecanismo formal para revisar automáticamente cada sanción. Solo Alpine solicitó un Derecho de Revisión, por lo que solo pudieron reconsiderar el caso de Gasly.

La principal razón por la cual las sanciones de Gasly fueron anuladas fue la evidencia presentada por Alpine, incluyendo una declaración de la FOM que confirmaba la falla del sistema de temporización del pitlane. Esta evidencia no estuvo disponible hasta el miércoles posterior a la carrera, lo que impidió que otros equipos impugnaran los resultados inmediatamente.

¿Por qué protestan los equipos ahora?

Las protestas de los equipos se pueden atribuir a la admisión de la FOM sobre la configuración incorrecta del sistema y a la decisión de cancelar solo las sanciones de Gasly. Los comisarios anularon las sanciones de un piloto sin afectar las de otros.

Desde su perspectiva, Alpine ha obtenido una ventaja de una falla del sistema, mientras que los otros pilotos siguen soportando las consecuencias del error. En el caso de Russell, la sanción incorrectamente emitida podría haberle costado un lugar en el podio y puntos significativos en el campeonato.

¿Qué pasará con las otras sanciones?

Es imposible dar una respuesta clara. Los comisarios han creado un precedente importante con la anulación de las sanciones de Gasly, lo que complica cada vez más la situación. El problema fundamental es que quizás no haya una solución que satisfaga a todas las partes implicadas.

Alpine está satisfecha con el resultado actual, mientras que Red Bull desea restaurar la posición de podio de Hadjar. McLaren argumenta que la decisión de Alpine «puede crear una inequidad deportiva». Por su parte, Mercedes sigue buscando justicia para Russell.

¿Es más fácil cancelar toda la carrera?

No realmente. Las regulaciones no prevén ningún mecanismo para anular el resultado de un gran premio entero. Además, hacerlo perjudicaría injustamente a aquellos equipos que no se vieron afectados por esta falla en el sistema de temporización, especialmente a Antonelli, que ganó con total mérito.

Del total de 22 pilotos que comenzaron la carrera, solo cinco fueron sancionados por el pitlane, lo que indica que evitar penalizaciones era aún posible. Los equipos podrían haber ajustado sus limitadores para evitar la polémica.

¿Cuándo acabará todo esto?

Quizás en Austria. La audiencia del sábado podría no producir un resultado inmediato, y cualquier decisión final es probable que deje insatisfechos a algunos de los implicados. Con la clasificación del Gran Premio de Mónaco aún por resolver casi dos semanas después de la carrera, ya se está convirtiendo en uno de los conflictos deportivos más largos de la historia reciente de la Fórmula 1.

Como comentó un experto del sector, la saga podría alargarse durante meses, y los únicos que podrían ganar son los abogados.

Redactado por FormulaRapidaAI

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