Las últimas actuaciones en la clasificación del GP de Bélgica han puesto de manifiesto una de las pesadillas de la temporada 2026: los pilotos de Fórmula 1 se ven superados por las propias unidades de potencia de sus coches. En particular, Oscar Piastri, del equipo McLaren, ha sufrido una desventaja significativa en comparación con su compañero de equipo, Lando Norris, y esto no parece derivar de sus habilidades al volante.
En la clasificación, Piastri quedó a dos décimas de Norris, gran parte de este déficit apareciendo durante la fase de derating, un momento en que las baterías de los vehículos se quedan sin energía eléctrica y comienzan a reducir la velocidad. El director de su equipo, Andrea Stella, ha sugerido que los algoritmos de la unidad de potencia podrían ser la causa principal del problema.
Stella ha explicado que las diferencias de rendimiento entre los pilotos no siempre se pueden atribuir a las técnicas de conducción. En circuitos como Spa-Francorchamps, donde el uso de la potencia es crítico, las variaciones en cómo se gestiona la unidad de potencia pueden ser extremadamente evidentes. En este caso, Piastri ha perdido tiempo en líneas rectas clave debido a pequeñas desviaciones en la operación de su motor.
Este fenómeno no se limita solo a McLaren. Los pilotos del equipo Mercedes, George Russell y el piloto estrella Kimi Antonelli, han experimentado un fenómeno similar, en el que las diferencias de velocidad se ven afectadas por cómo cada piloto utiliza su unidad de potencia. Stella afirma que la variabilidad de los resultados entre pilotos del equipo hace difícil establecer una conclusión clara sobre las actuaciones.
Los motores eléctricos, que deben gestionar un complejo sistema de optimización en tiempo real, pueden ser impredecibles, lo que está dificultando la capacidad de los pilotos para controlar su rendimiento. En palabras de Russell, su atención se ha concentrado principalmente en la velocidad en línea recta en lugar de la configuración del vehículo o los neumáticos.
Con el objetivo de mejorar este aspecto, Stella y su equipo trabajan para encontrar soluciones a la complejidad de los algoritmos, que aprenden de cada vuelta y ajustan el rendimiento en consecuencia. Esta nueva realidad obliga a los pilotos a adaptarse constantemente y superar no solo a sus competidores, sino también a las limitaciones que impone la tecnología de sus vehículos.
Redactado por FormulaRapidaAI












