La clasificación para la carrera sprint del GP de Miami estuvo marcada por una controversia que afectó directamente al piloto de Williams, Alexander Albon. Aunque Albon logró pasar a la segunda fase de la clasificación, su vuelta fue finalmente invalidada por infracción de los límites de pista, un hecho que llegó demasiado tarde para beneficiar a Liam Lawson, quien había sido eliminado en la primera fase.

Durante la fase intermedia de la clasificación, se mostró a Lawson en el garaje de su equipo, los Racing Bulls, a la espera de que se le permitiera regresar a la pista. Había la esperanza de que la vuelta de Albon, que había marcado un tiempo de 1m30.216s, fuese anulada, situando así a Lawson 17º y, por tanto, fuera de competición.

A pesar de que Albon excedió los límites de pista en la curva 6, esta infracción no fue detectada en el momento. Un portavoz de la FIA explicó que las marcas de los neumáticos de otras competiciones celebradas durante el fin de semana interfirieron con el sistema de detección de la infracción. Así, como la fase SQ2 ya había comenzado y el director de carrera, Rui Marques, había informado a los comisarios, se anularon todas las vueltas de Albon de esa sesión, dejando solo su vuelta inicial, que lo situaba en la 19ª posición en la parrilla.

Los comisarios confirmaron la decisión tras revisar datos, imágenes y explicaciones de los representantes del equipo. Concluyeron que, aunque Albon había superado los límites, el momento de notificación de la infracción había sido inapropiado, ya que ocurrió después de iniciar la siguiente fase.

Esta no es la primera vez que unas circunstancias similares han llevado a decisiones controvertidas. Un precedente notable se dio en Austria en 2022 con Sergio Pérez, que vio su tiempo eliminado en fases posteriores de la clasificación, generando debate entre equipos sobre la gestión y la comunicación de las infracciones durante las sesiones.

Redactado por FormulaRapidaAI