Christopher Bell logró una destacada cuarta plaza en la carrera de la NASCAR Cup en New Hampshire, pero esta actuación no estuvo exenta de momentos de tensión. Tras una parada para cambiar dos ruedas, Bell reanudó la carrera sin darse cuenta de que su cambista, Blake Houston, no había podido abandonar su posición a tiempo, acabando por ser golpeado por su vehículo número 20.

Este error de sincronización fue aterrador, aunque Bell enseguida contactó con su equipo a través de la radio para verificar el estado de Houston. Según el jefe de equipo, Adam Stevens, Houston se quedó un poco sorprendido, pero no resultó herido.

A pesar del contratiempo, Bell mostró una gran resiliencia y terminó la carrera en cuarta posición, un resultado que le permite seguir escalando en la clasificación, situándose quinto con solo una carrera restante de la temporada regular.

El piloto explicó que el incidente surgió cuando su señal para arrancar era la caída del gato, y en un cambio de dos ruedas los miembros del equipo deben apartarse del frente del vehículo. ‘Cuando el gato cayó, noté que él todavía estaba allí, y luego lo vi moverse en mi espejo retrovisor. No sentí el vehículo levantarse, así que sabía que no lo había atropellado, pero esperaba que no se hubiera quedado atrapado con la rueda’, comentó Bell.

Además, aprovechó para elogiar el trabajo de su equipo y de los equipos de toda la competición, valorando el riesgo que corren los miembros del personal en la pista. ‘Es alarmante y muy revelador. Estos chicos que saltan sobre la pared de boxes se arriesgan mucho. Estoy muy agradecido con todos ellos, especialmente con mis compañeros de equipo. Hacen un buen trabajo y me alegra que Blake esté bien’, añadió el piloto.

Con esta actuación, Joe Gibbs Racing logra que sus cuatro pilotos estén dentro del top seis la semana que viene en Daytona, donde se definirá el grupo de 16 pilotos que competirá en el Chase.

Redactado por FormulaRapidaAI

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