Al final de la carrera, Hamilton no pudo asistir a la rueda de prensa post-carrera, una ausencia que fue confirmada por un portavoz de Ferrari. Según las fuentes, el siete veces campeón del mundo se sintió mal al salir de su coche SF-26.
El portavoz detalló que Hamilton fue atendido inmediatamente por el personal médico de la FIA, hecho que condujo a una exención por parte del organismo regulador, que le permitió evitar sus obligaciones habituales con los medios de comunicación.
La intensidad física de la carrera, combinada con el clima cálido de Singapur, puso a prueba al experimentado piloto, que fue revisado cuidadosamente por los médicos del circuito. Esto no es la primera vez que Hamilton enfrenta dificultades en este trazado; en ediciones anteriores también había experimentado momentos de debilidad tras la competición.
Además, un error estratégico durante la carrera complicó aún más su actuación. Hamilton ignoró una orden de boxes para hacer un cambio de neumáticos durante un período de seguridad virtual, obligándolo a luchar por mantener el control de su vehículo con neumáticos considerablemente desgastados. Estas condiciones hicieron que el piloto perdiera posiciones hasta acabar en una decepcionante sexta posición, tras tener opciones de podio en las etapas iniciales de la carrera.
Redactado por FormulaRapidaAI












