Lewis Hamilton ha expresado su decepción por la pérdida de balanceo de su Ferrari tras el accidente durante la práctica del Gran Premio de Bélgica. El piloto británico chocó a la salida de Fagnes durante la tercera sesión de entrenamiento, un incidente que puso a prueba la eficacia del equipo técnico de la Scuderia.
A pesar de las dificultades, Hamilton logró clasificarse a solo 0.002s de su compañero de equipo, Charles Leclerc, en una sesión que, a priori, parecía estar bien encarrilada para los dos pilotos del caballo rampante. Ambas clases terminaron en la quinta y sexta posición, respectivamente, en una pista donde Ferrari había anticipado que su deficitaria unidad de potencia en relación a Mercedes sería una desventaja significativa.
Hamilton, mientras felicitaba al equipo por el trabajo realizado en la reparación rápida del vehículo, señaló que la reconstrucción había afectado el balanceo del coche, especialmente en la parte posterior. Fueron necesarias modificaciones a contrarreloj para asegurar que el Ferrari estuviera listo a tiempo para la clasificación, y este reto implicó peticiones de ajustes que Hamilton sintió que habían alterado ligeramente la prestación del vehículo.
«Creo que hubo un cambio en la suspensión posterior, que provocó que el balanceo no fuera el que tuve durante FP3, cuando el coche se sentía realmente bien,» comentó Hamilton. Asimismo, reconoció que, aunque no disponía de una comprensión completa de los datos, había observado pérdidas en el sector final que podrían estar relacionadas con la unidad de potencia.
Aún con optimismo, Hamilton agregó que, a pesar de las circunstancias, el sentimiento general del coche durante el fin de semana había sido positivo y esperaba que el rendimiento mejorara durante la carrera. «El coche se sintió realmente bien durante FP3, así que aún confío en que podamos competir por un lugar en el podio,» concluyó.
Redactado por FormulaRapidaAI















