Lewis Hamilton ha destacado que su Ferrari SF-26, después de ser reparado, no presentaba la misma estabilidad tras el accidente sufrido durante la tercera sesión de prácticas en el GP de Bélgica. Esto ocurrió en la salida de la curva de Fagnes, donde chocó contra el muro en un momento crítico de las sesiones de preparación.
A pesar de la dificultad, Hamilton logró clasificarse con un tiempo solo 0.002 segundos por debajo de su compañero de equipo, Charles Leclerc, ocupando ambos la quinta y sexta posición en el trazado de Spa-Francorchamps. Los gestores del equipo Ferrari realizaron un impresionante esfuerzo para reparar el vehículo en tiempo récord antes de la sesión de calificación.
A pesar de la reparación efectiva, Hamilton señaló que su coche no se comportaba de la misma manera que había estado en las prácticas anteriores. Comentó que la configuración y el equilibrio del vehículo habían sido alterados, lo que le había costado algunos décimos por vuelta. ‘Creo que algo no era lo mismo en la suspensión trasera, así que el balance no era el mismo que en FP3, donde el coche se sentía realmente bien’, explicó Hamilton.
Los técnicos de Ferrari trabajaron contra reloj para asegurarse de que Hamilton pudiera competir, y a pesar del resultado final, él se mostró agradecido por su esfuerzo. Juntando una nota de optimismo, dijo que es crucial seguir luchando durante la carrera, esperando poder mejorar su rendimiento en la competición.
Respecto a su diferencia con el poleman Kimi Antonelli, Hamilton reconoció que aún no había revisado los datos detallados, pero que se había dado cuenta de pérdidas en su último sector. Con la sensación de que su Ferrari había sido excelente durante el fin de semana, el piloto británico manifestó su esperanza de poder luchar por un lugar en el podio durante la próxima carrera.
Redactado por FormulaRapidaAI












