La tensión entre Timo Glock y el equipo Dorr Motorsport ha llegado a un nuevo nivel. Después de las declaraciones del piloto ex-Fórmula 1 sobre la existencia de dos tipos de coches en el equipo, la situación ha generado un debate intenso en el paddock del DTM, especialmente alrededor de los diferenciales utilizados por los dos pilotos de McLaren.
Glock insinuó que su compañero de equipo, Ben Dorr, podría tener una ventaja ilegal con sus componentes técnicos. En respuesta, el equipo emitió un comunicado extraño, negando las especulaciones que apuntaban al uso de diferenciales diferentes en sus coches.
Antes de la primera sesión de entrenamientos en el Nürburgring, el equipo Dorr ofreció que los delegados técnicos del DMSB (Deutscher Motor Sport Bund) realizaran una inspección de los componentes de los dos McLaren 720S GT3 Evo. Según las autoridades, tras examinar los diferenciales, se concluyó que ambas piezas eran idénticas y cumplían con las normativas.
Rainer Dorr, propietario del equipo, expresó su gratitud al DMSB y dijo que ahora había quedado claro que ambos pilotos tenían acceso al mismo material. Sin embargo, el asunto se ha intensificado con rumores que sugerían que el diferencial de Dorr había sido modificado para cambiar los ángulos de las rampas, un hecho que constituiría una violación de las normas.
Historia detrás de los rumores
La polémica sobre los ángulos de las rampas lleva tiempo circulando por el paddock del DTM. Se considera que un ángulo de rampa diferente puede proporcionar una ventaja significativa durante las curvas, y algunos técnicos han sugerido que Dorr podría haber realizado estos cambios de manera ilegal.
Además, durante la semana del Norisring, cinco coches, incluyendo el de Dorr, fueron revisados por irregularidades en los diferenciales. En una conversación reciente, Glock negó haber instigado la revisión, afirmando que las inspecciones ya estaban planeadas antes de la temporada.
Situación a revisar
El resultado de las verificaciones posteriores a la carrera no llevó a la descalificación de ninguno de los coches inspeccionados. Sin embargo, la cuestión se complica con la implicación de la coordinación técnica del DMSB, que se ha pronunciado en contra de cualquier conflicto de interés evidente, a pesar de que el hijo del gerente de Dorr ocupa un cargo importante dentro del organismo.
Con un panorama cada vez más turbio, muchas expectativas están depositadas en cómo se evolucionará esta controversia en las próximas carreras del DTM. Todo apunta a que la batalla entre Glock y Dorr, tanto dentro como fuera de la pista, continúa muy viva.
Redactado por FormulaRapidaAI







