Durante la sesión de prácticas de la NASCAR Cup en Chicagoland Speedway, Ryan Preece, piloto del vehículo número 60 de RFK Racing, mostró su incomodidad cuando los comentarios hechos por radio fueron retransmitidos por la televisión. El incidente ocurrió mientras discutía los cambios obligatorios de seguridad impuestos por NASCAR.
Preece calificó el nuevo cojín del cabezal de ‘molesto’ y expresó su frustración. «Estoy a punto de discutir con NASCAR sobre este ajuste que no deseo. Este cojín me hace mover la cabeza en todas direcciones. Perdón, no quería ofender a nadie, pero estoy absolutamente enfadado», manifestó durante su comunicación.
Los cambios de NASCAR para prevenir lesiones en accidentes han sido criticados por Preece, quien argumenta que no se ajustan a su manera de conducir. En declaraciones posteriores, comentó que había abordado estas preocupaciones con su equipo, pero no esperaba que fueran divulgadas al público.
En una rueda de prensa, el piloto subrayó que los conductores tienen experiencias diferentes con la seguridad del vehículo. «He pasado por accidentes duros y al día siguiente del incidente en Daytona, donde vimos mis reacciones, ya estaba en el gimnasio», declaró. «Cada uno es diferente y he tenido que hacer ajustes que no quería», añadió.
Preece agregó que la situación con el cojín se complicaba por las irregularidades en la pista. «Los baches provocan que mi postura genere un impacto extra en cada bache, lo que contribuye a mi frustración», dijo.
Este incidente no es aislado: anteriormente, Preece fue sancionado por comentarios que hizo por radio que fueron malinterpretados en otra competición. Al ser preguntado sobre si recomendaría hacer privadas las comunicaciones de radio, Preece fue ambiguo y bromeó, indicando que tal vez debería dejar de presionar el botón de comunicación.
Redactado por FormulaRapidaAI
















