El accidente entre el piloto de Lamborghini, Maximilian Paul, y el conductor de BMW, Kelvin van der Linde, ha marcado la carrera del DTM en Norisring. Paul, que resultó herido debido a la gravedad del choque, ha sido trasladado al hospital con una fractura sospechosa en la pierna derecha, mientras que su coche, un Temerario GT3, quedó prácticamente destrozado.
Tras el incidente, Gottfried Grasser, el propietario del equipo, expresó su preocupación por el bienestar de Paul, afirmando que actualmente se están realizando varias pruebas médicas. «No está bien», dijo Grasser, que aseguró que se mantiene en contacto constante con el piloto, aunque aún no hay detalles claros sobre su condición.
Kelvin van der Linde y el impacto del accidente
La situación de van der Linde es ligeramente mejor; sintió dolor en la pierna izquierda y en el brazo, lo que motivó su visita al hospital. Un portavoz de BMW informó que, aunque sufría contusiones, las lesiones graves pudieron ser descartadas; sin embargo, no podrá competir en la carrera del domingo.
Los esfuerzos iniciales del equipo para sustituir el coche de van der Linde por un vehículo del ADAC GT Masters no han sido finalmente posibles. El equipo Grasser, por su parte, no tenía planes de preparar una segunda unidad para el fin de semana.
Detalles sobre el choque
El choque se produjo durante la frenada en la curva Grundig-Hairpin. Paul, en el momento del choque, iba a más de 250 km/h cuando su Lamborghini perdió el control y chocó contra la barrera de seguridad. Grasser explicó que el impacto arrancó el diferencial del coche, dejándolo con solo tres ruedas funcionales, lo que hacía imposible la frenada.
El choque con van der Linde fue tan contundente que provocó la destrucción de la puerta del BMW. El director del equipo ha expresado que debería haberse estado agradecido si el vehículo en cuestión hubiera sido de motor delantero, ya que las consecuencias podrían haber sido aún más graves.
Posible causa del accidente
Inicialmente, los frenos del Lamborghini fueron sospechosos como causa del accidente, pero posteriormente se confirmó que los datos no indicaban ninguna falla mecánica. Grasser señaló que un derrame de aceite provocado por Timo Glock podría haber sido el desencadenante de la pérdida de control del coche de Paul.
Aunque Glock sufrió problemas mecánicos, otros pilotos no experimentaron dificultades con el derrame de aceite. Sin embargo, el director del equipo de Glock aclaró que el problema no fue causado por un contacto con el vehículo de Ben Dörr, que también terminó con los esquís manchados de aceite.
El futuro inmediato para Grasser Racing
Con la situación actual de Paul y los daños al coche, el equipo Grasser se encuentra en una posición complicada. Grasser comentó que están evaluando las opciones en cuanto a la reparación o la sustitución del vehículo, con la posibilidad de no poder competir el próximo fin de semana en Oschersleben por problemas de abastecimiento de piezas.
Redactado por FormulaRapidaAI
















