Fabio Quartararo se ha coronado Campeón a dos citas de finalizar la temporada, en el GP de la Emilia Romaña. Tras tres temporadas ejemplares en la categoría reina, el francés ha logrado el sueño de toda una vida: ser Campeón del Mundo de MotoGP. 

Poco queda de aquel crío tímido, sonriente e inseguro que era Fabio Quartararo al llegar al Mundial de MotoGP tras ganar dos veces el FIM CEV Repsol. Aunque ahora si es sonriente y aún un poco tímido, ya no es ni un crío ni mucho menos es inseguro. Lo hemos presenciado durante las tres temporadas que El Diablo ha disputado en la categoría reina, pero sobre todo en esta. Cabeza, firmeza, talento y constancia. La suma de estos cuatro factores ha conseguido que por fin Fabio consiga hacer realidad su sueño: ser Campeón del Mundo de MotoGP.

La carrera deportiva de Quartararo no ha sido precisamente fácil. Un joven de quince años con dos títulos del FIM CEV Repsol a las espaldas, al que muchos ya bautizaban como el «nuevo Marc Márquez». Una presión totalmente innecesaria para un chaval de tan solo quince años. El resto, ya lo sabemos. Malos resultados, inestabilidad y un diamante en bruto. Un diamante en bruto que solo su talento pudo pulir. Y así fue. Llegó su primer buen resultado en la temporada 2018, cuando corría en Moto2 de la mano del equipo Speed Up. Ganó en el Gran Premio de Catalunya y logró finalizar segundo en el GP de los Países Bajos. Este empujón provocó dos momentos decisivos en la trayectoria de Fabio: que el equipo Petronas de MotoGP se fijara en él y le fichara para 2019 y la más decisiva, la recuperación de confianza en sí mismo.

El sueño de toda una vida

Muchos creían que su subida a MotoGP era descabellada. Pero ahí estuvo él para demostrar a todo el mundo que era totalmente digno de la oportunidad que se le había prestado. En 2019 llegó a la categoría reina para llevarse el título a Mejor Rookie del Año. Los equipos más potentes de la parrilla ya le ojeaban. Por eso en su segundo año Yamaha no dudó en prometerle un sitio en su equipo oficial en 2021. El resto también lo sabemos. Tras cinco victorias, diez podios, cinco vueltas rápidas en carrera y cinco pole positions, Quartararo se ha proclamado Campeón del Mundo de la categoría máxima del motociclismo: MotoGP.

Su palmarés en la categoría reina ya es impecable: ocho victorias, veinte podios y quince pole positions. Todo esto con tan solo 22 años. Es además el sexto campeón más joven entre 500cc y MotoGP. Todo apunta que el futuro de Fabio será ejemplar. De momento, recogerá en la Ceremonia de Entrega de Premios de MotoGP en Valencia el trofeo que solo consiguen los más grandes: el de Campeón del Mundo de MotoGP, donde podrá colocar por fin una placa con su nombre. Sin duda, el inicio de algo muy grande.