Desde su debut en el FIM CEV Repsol, Fabio Quartararo destacó por su talento y brillante pilotaje. Tras su breve paso por diversas categorías, el joven piloto de Niza ha llegado pisando fuerte a la categoría de MotoGP, proclamándose Rookie del año 2019 y logrando 6 podios a sus 20 años. 

EL DIAMANTE EN BRUTO DE NIZA

Fabio tan solo tenía 4 años la primera vez que se subió a una motocicleta, una Yamaha PW 50. Hijo de una peluquera y un expiloto, se trasladó a España des de su ciudad natal, Niza, para poder desarrollar su carrera dentro del mundo del motociclismo. Su vida dio un vuelco tras ganar varios campeonatos nacionales; las victorias le sirvieron de trampolín para incorporarse al FIM CEV Repsol, donde se proclamó campeón de Moto3 en 2013 y 2014.

En 2015 debutó por primera vez en el Campeonato del Mundo de Moto3 de la mano del Estrella Galicia 0’0. En su temporada como Rookie, subió al podio en su segunda carrera, en Austin, y también en Assen, con sendas segundas posiciones.

Tal era el potencial que veía la premsa en Fabio que se le bautizó como el «Nuevo Márquez». «Los periodistas me pusieron mucha presión. Solo tenía 16 años. Al principio era una motivación, pero al final se convirtió en presión y estrés», declaraba el mismo Quartararo. En 2016 cambió de equipo y se enroló en las filas de Leopard Racing para cambiar la Honda por una KTM. La adaptación no fue para nada la que ‘El Diablo’ deseaba. No mejoró los resultados de su año de debut.

Si algo caracteriza la carrera de Fabio son los cambios. Cambios y más cambios. Tras su segunda temporada en Moto3, el francés decidió subir a la categoría de Moto2 de la mano del Pons HP40, pero su mejor resultado fue una sexta posición en Misano. La presión seguía ahí.

No obstante, un año después, acapararía todos los focos en el equipo Speed Up con su sonado triunfo en el Circuit de Barcelona-Catalunya. El equipo era todo lo que necesitaba: un ambiente familiar y sin presiones en el box. «Nunca me pusieron presión. Poco a poco mejoré. Me sentía cómodo y a partir de Montmeló hicimos un paso muy grande», recuerda. La temporada finalizó con resultados positivos, hecho que derivó al mayor cambio de todos los que se llevaron a cabo durante su carrera.

UN ROOKIE NO TAN ROOKIE

La marcha de Dani Pedrosa de Honda dio lugar a muchas especulaciones sobre si el piloto de Castellar del Vallés habría negociado con Yamaha para situarse en las filas de un nuevo equipo satélite. Así fue como llegaron las primeras informaciones sobre el equipo Petronas SRT. Solo poco después supimos que no sería Dani el que pilotaría la Yamaha, sinó que serían Franco Morbidelli y Fabio Quartararo.

Yamaha depositó todas sus esperanzas sobre Fabio, que a la misma vez, volvía a sorprender a sus seguidores con el cambio. Muchos lo tachaban de locura y de mala gestión por parte de los managers del piloto. Pero ahora, a tan solo tres carreras para el final de temporada, ha demostrado ser más que digno del sitio donde se encuentra y se ha proclamado Rookie del año, por encima de pilotos como Joan Mir, Miguel Oliveira y Pecco Bagnaia.

La Yamaha parece adaptarse totalmente a su estilo de pilotaje. De hecho, ha logrado ser la primera Yamaha en más de la mitad de entrenamientos cronometrados, situándose por encima de las oficiales de Valentino Rossi y Maverick Viñales.

El primer podio llegó en el Circuit de Barcelona-Catalunya. Luego fue el de Assen. Al de Assen se le sumaron el de Austria y el de Misano. Pero fue en Tailandia cuando el #20 logró por primera vez liderar una carrera de MotoGP, a pesar de que finalmente Márquez le ganara el pulso en los últimos compases para proclamarse Campeón del Mundo. Lo mismo le sucedió en Japón.

Llegaba al parque cerrado entre lágrimas. Un Fabio que después de todo el sufrimiento y trabajo duro, lograba plantar cara al piloto con el que tanto le habían comparado años atrás: Marc Márquez. Era allí mismo, en Japón, cuando se proclamaba Rookie del año con 163 puntos, 97 por encima de su perseguidor, Joan Mir.

https://twitter.com/DAZN_ES/status/1185856262422089728?s=20

Tras 6 podios en la categoría reina y conseguir ser el mejor ‘novato’, Quartararo se ha confirmado como serio aspirante al título de la próxima temporada 2020. A falta de 3 carreras para el final, se sitúa sexto en la lucha por el mundial, por delante de pilotos veteranos como Valentino Rossi, Jack Miller o Cal Crutchlow.

Tenemos Diablo para rato. Un diablo que por cierto, pilota como los ángeles.