En un año sorprendente para la Fórmula 1, Yuki Tsunoda ha quedado relegado a la 17ª posición de la clasificación de pilotos, mientras su compañero de equipo, Max Verstappen, se impuso como uno de los más destacados. Esta situación ha llamado la atención, ya que Tsunoda formaba parte de un equipo que competía por títulos, pero no logró brillar con el RB21.
La comparación con otros corredores es inevitable. Uno de los ejemplos más notables que se aproxima a su caso es el de Felipe Massa, que durante la temporada 2012 ocupó la 16ª posición a mitad de campeonato mientras su compañero Fernando Alonso lideraba el campeonato. Sin embargo, Tsunoda ha tenido una experiencia única con Red Bull, que decidió promocionar a Liam Lawson en lugar de a él después de liberar a Sergio Pérez.
Tras la falta de destacada performance de Lawson en las dos primeras carreras y su regreso a su equipo anterior, Tsunoda tuvo la oportunidad que tanto había esperado de dar el salto al equipo principal. El piloto japonés estaba entusiasmado con su nueva oportunidad, ya que se había adaptado rápidamente al estilo de conducción que requiere un coche de Red Bull.
Pero la realidad fue muy diferente. En contraste con las ocho victorias obtenidas por Verstappen, Tsunoda solo logró acabar en una desalentadora sexta posición en el Gran Premio de Bakú, sumando un total de 30 puntos en comparación con los 385 de su compañero. Esta diferencia abismal en los resultados llevó al piloto japonés a cuestionarse las razones de este fracaso con un vehículo que debía ser competitivo.
En el podcast *Beyond The Grid*, Tsunoda confesó que aún no entiende completamente las características del RB21. Explicó: ‘Normalmente entiendo qué tipo de coche conduzco, pero hay momentos en los que no sé cómo adaptarme.’ Esta falta de comprensión acumulada a lo largo de la temporada hizo que perdiera la confianza en varios momentos en competición.
Uno de los factores que Tsunoda identificó como erróneo fue su intento de copiar los ajustes de Verstappen, un error que también habían cometido otros pilotos. Compartió que, a pesar de respetar el talento del campeón mundial, su estilo de conducción es demasiado diferente y acabó perdiendo su propia identidad al volante.
Después de un año lleno de dificultades, el piloto japonés recibió la noticia de que no continuaría como piloto titular de Red Bull en 2026. Esto no le sorprendió, ya que los resultados no habían estado a su favor; más bien, sintió una cierta alivio por poder liberarse de la presión que había experimentado durante la temporada.
Tsunoda ha reflexionado sobre el esfuerzo que ha realizado durante el 2025, reconociendo que luchó más que nunca. Una de sus reflexiones resalta que, a pesar de los resultados, no tiene arrepentimientos y que ha dado lo mejor de sí mismo. De cara al futuro, estará en busca de un nuevo reto, con la esperanza de recuperar su confianza y encontrar el estilo de conducción con el que se sienta más cómodo.
Redactado por FormulaRapidaAI






