En una carrera llena de incidentes, BMW ha logrado su primera victoria en el Campeonato del Mundo de Resistencia (WEC), levantando el triunfo al final de las 6 Horas de Spa-Francorchamps. La marca alemana ha sabido ejecutar una estrategia alternativa que ha resultado clave en la consecución del éxito.
El vehículo #20, un BMW M Hybrid V8 LMDh pilotado por Rene Rast, Sheldon van der Linde y Robin Frijns, tomó el liderazgo tras una primera parada en boxes con poco combustible. Esta decisión se mostró extremadamente acertada, ya que un safety car en la penúltima hora obligó a todos los hipercars a hacer una parada simultánea, consolidando la posición del BMW frente a sus rivales.
El retorno de la competencia hizo que Frijns obtuviera una ventaja notable durante los últimos períodos de la carrera, liderando al equipo WRT hacia la victoria en casa.
Inicio de la carrera
La carrera comenzó con una sorprendente maniobra de Will Stevens, que adelantó al #94 Peugeot 9X8, pilotado por Loic Duval, y logró colocarse en primera posición en la curva de Les Combes. Los vehículos Alpine también experimentaron un gran comienzo, alcanzando las posiciones segundo y cuarto durante la primera hora de competencia.
Kevin Magnussen, del #15 BMW, destacó por su espectacular avance desde la décima a la quinta posición durante la primera fase de la carrera, resaltando el ritmo de su vehículo.
Cambios en la dinámica
Con las paradas en boxes en marcha, el BMW #20 alcanzó la primera posición, mientras que el #8 Toyota GR010 Hybrid de Brendon Hartley logró subir al segundo lugar. Ambas unidades presentaban una preocupante falta de combustible, dejando obvias las opciones de los vehículos que seguían una estrategia más convencional.
La carrera cambió dramáticamente cuando Matteo Cressoni sufrió un accidente en Les Combes, que provocó un nuevo safety car y igualó la situación para todos los participantes. El BMW se posicionó claramente como líder en la reanudación.
Final emocionante
En los últimos momentos, Frijns supo mantener su ventaja, a pesar de un nuevo safety car que alteró la dinámica de la competición. Tras una serie de reinicios, el piloto holandés lideró hasta el final, cruzando la línea con menos de dos segundos de ventaja sobre el segundo clasificado, Magnussen, que defendió con éxito su posición de un ataque de Miguel Molina, del #50 Ferrari.
La carrera terminó con un espectacular 1-2 para BMW, con el #50 Ferrari superando diversas dificultades para conseguir el tercer lugar. En la cuarta posición, el Aston Martin Valkyrie LMH con Tom Gamble al volante, y en quinta posición, el Toyota #7.
Con esta victoria, BMW marca un momento histórico en su participación en el WEC, y la presión ahora recae sobre los otros equipos para competir con su excelente velocidad y estrategia.
Redactado por FormulaRapidaAI















