Max Verstappen, piloto de Red Bull, se encuentra en una situación complicada antes de su carrera en el Gran Premio de los Países Bajos, revelando que experimenta síntomas similares a los de la gripe. Estas dificultades se suman a las preocupaciones sobre el rendimiento de su coche, que parece mostrar limitaciones en el trazado de Zandvoort.

Durante una rueda de prensa con medios neerlandeses, Verstappen admitió sentirse faltó de energía, aunque aseguró que esto no influiría en su actuación en la pista. «He estado mejor, sí. Me siento un poco débil, pero una vez estoy al volante, todo funciona mejor», comentó.

En relación con el rendimiento de su vehículo, Verstappen se mostró crítico con las características del RB22 en Zandvoort, donde ha terminado calificado en séptima posición, a más de cuatro décimas del poleman, Lando Norris. «Hemos realizado varios cambios en el coche después de la sesión de sprint, pero no han tenido el impacto deseado», indicó el piloto.

El circuito de Zandvoort ha puesto de manifiesto las debilidades de su automóvil, como la inconsistencia en el equilibrio durante las curvas. «El equilibrio del coche es el principal problema, no es consistente a través de las curvas. Lo hemos afrontado toda la temporada, pero aquí se hace más evidente», analizó Verstappen.

El último Gran Premio en Zandvoort puede no ser la despedida que Verstappen había soñado, aunque reconoce que la era del GP neerlandés ha sido muy satisfactoria para él. «Es ciertamente el final de una era. Haber tenido la carrera en casa y haber ganado en varias ocasiones es muy especial», recordó.

Sobre las expectativas de la carrera, el piloto considera que, bajo las circunstancias normales, el séptimo lugar es lo mejor que puede esperar, especialmente si no hay sorpresas como la lluvia. «Hemos sido demasiado lentos durante la temporada, y eso no cambiará de repente en Zandvoort, pero intentaremos disfrutarlo una vez más», concluyó.

Redactado por FormulaRapidaAI

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