El Rockingham Speedway se enfrenta a un futuro incierto después de que no esté incluido en el calendario de la NASCAR para la temporada 2027. Esta exclusiva pista, que recientemente acogió el NASCAR O’Reilly y la Truck Series, se ha quedado sin competiciones programadas para el año próximo.

La situación económica de la pista es compleja, ya que actualmente es propiedad de la IHRA (International Hot Rod Association) y se ha visto afectada por la inestabilidad financiera. Además, este nuevo golpe se suma a un historial de dificultades para Rockingham, que perdió su lugar en el calendario de la Cup Series en 2004 y ha experimentado altibajos en su programación desde entonces.

Bob Sargent, presidente de Track Enterprises, ha manifestado que hay interés en adquirir el circuito si se presenta la oportunidad. En una reciente entrevista, Sargent mencionó que espera que haya avances en el proceso de venta en un plazo de 30 a 60 días, destacando la urgencia por estabilizar la situación financiera de la pista.

A pesar de su exclusión del calendario de 2027, la reciente revitalización de pistas como North Wilkesboro sugiere que Rockingham podría tener la oportunidad de reintegrarse en el futuro. El circuito cerró su última competición con una emocionante remontada en la prueba de la Truck Series de este año, con Corey Heim ganando en los últimos metros.

La comunidad de motorsport se pregunta si Rockingham será capaz de recuperarse y reabrir sus puertas a las competiciones en un futuro próximo, favorecido por un nuevo propietario que pueda aportar la inversión necesaria para revitalizar la pista.

Redactado por FormulaRapidaAI

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