Las penalizaciones en la parrilla del Gran Premio de México han afectado a Max Verstappen y Liam Lawson, quienes han sido sancionados tras un incidente durante la segunda sesión de entrenamientos. Ambos pilotos deberán retroceder una posición en la parrilla por su colisión, considerada «inaceptable» por los comisarios de la FIA.
Durante los entrenamientos, en un momento clave en el Autódromo Hermanos Rodríguez, Verstappen intentó abordar a Lawson antes de la aceleración en la curva 12. Ambos pilotos terminaron lanzados uno al lado del otro, provocando un contacto que dañó el coche del piloto de Red Bull. Esta colisión ha comprometido significativamente el trabajo de Verstappen durante la sesión.
El cuatro veces campeón del mundo expresó su frustración tras el incidente, indicando que la reacción de Lawson había sido poco acertada y que no entendía su decisión de defenderse de esta manera.
Reacciones de los equipos y comisarios
Alan Permane, director del equipo Racing Bulls, describió la situación como una «tormenta en una taza de agua», señalando que era clave gestionar correctamente la temperatura de los neumáticos en un circuito como el de México. Apuntó que el incidente era innecesario y que ambos pilotos podrían haber gestionado mejor la situación.
Tras el episodio, ambos pilotos fueron convocados para informar a los comisarios, quienes decidieron aplicar una penalización de parrilla y un punto de penalización en sus superlicencias. En su valoración, los comisarios consideraron que la conducta de los pilotos era inadecuada, teniendo en cuenta advertencias anteriores en reuniones de equipo durante el día.
Un mensaje claro
Con esta decisión, los comisarios quieren enviar un mensaje claro tras las advertencias previas. Tanto Verstappen como Lawson pierden una oportunidad valiosa de mejorar su posición en la parrilla del domingo, dejando ambas expectativas en el GP de México con un sabor amargo.
Redactado por FormulaRapidaAI












