Valtteri Bottas, piloto de Cadillac Racing, ha pedido mejoras significativas en la fiabilidad de su coche tras retirarse por tercera vez consecutiva durante el Gran Premio de Austria. Ambas retiradas, tanto la suya como la de Sergio Pérez, se produjeron a causa de incendios en los frenos, un problema que persiste en el equipo estadounidense.

El fin de semana en Spielberg fue complicado para Cadillac, con incidentes tanto en la sesión de prácticas como en la carrera. Tras sufrir problemas eléctricos el viernes, el sábado las dificultades continuaron con un incendio en la parte delantera del coche de Bottas, que se vio afectado por un error en la construcción del vehículo.

Las condiciones calurosas del Red Bull Ring complicaron aún más la situación, con los coches de Cadillac retirándose solo en las primeras vueltas por sobrecalentamiento. Bottas comentó que el accidente ocurrió sin ningún aviso previo y que el equipo no había detectado ningún problema durante las prácticas. «No teníamos ninguna señal de alarma», reconoció el piloto.

Con tres retiradas consecutivas, Bottas ha subrayado la importancia de finalizar las carreras para poder aprender del coche y mejorar. «Si no acabamos las carreras, no podemos extraer conclusiones ni mejorar el rendimiento del vehículo», añadió. Además, recalcó que las nuevas actualizaciones en los sistemas de refrigeración de los frenos no han sido suficientes para afrontar las necesidades de la competencia.

El próximo reto de Cadillac será en el Gran Premio de Silverstone, donde el piloto finlandés es consciente de que el objetivo primordial es acabar la carrera. «Tenemos que trabajar como equipo para encontrar soluciones y avanzar», concluye Bottas, que busca recuperar la confianza y estabilidad para su temporada.

Redactado por FormulaRapidaAI

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