Jolyon Palmer, ex-piloto de Fórmula 1, ha expresado algunas cuestiones sobre la capacidad de Lewis Hamilton para adaptarse a los vehículos de 2026. Según su parecer, hay aspectos de estos coches que podrían no ser del todo favorables para el siete veces campeón del mundo.
A medida que la era del ‘ground effect’ queda atrás, Hamilton ha mostrado una actitud optimista hacia la nueva temporada. No obstante, Palmer ha destacado que, aunque algunas características de las nuevas regulaciones podrían beneficiar su estilo de conducción, otros factores, como las dificultades en el frenado, podrían inclinarse más hacia pilotos como Charles Leclerc de Ferrari y Max Verstappen de Red Bull.
Palmer ha comentado que Hamilton nunca logró dominar completamente las técnicas de generación de efecto suelo a partir de 2022. Esto influyó en su rendimiento, así como en el de los equipos con los que corría en ese momento. La nueva generación de coches no tiene este efecto, dejando atrás el sistema de efecto suelo que buscaba mantener los vehículos bien cerca del suelo para generar mayor carga aerodinámica.
En su opinión, el aumento de la sensación de conducción podría ser un brazo de hierro que beneficie a Hamilton. Sin embargo, ha señalado que las dificultades para controlar la energía durante las frenadas podrían no ser el escenario más favorable para el piloto británico, quien es conocido por sus fuertes maneras de atacar los frenos.
Con el nuevo formato de conducción y las innovaciones en las tecnologías de los vehículos, se mantiene la incertidumbre sobre cómo los pilotos se adaptarán. Palmer ha dejado la puerta abierta a que las adaptaciones necesarias podrían resultar beneficiosas para Hamilton, pero también ha dejado claro que solo el tiempo dirá quién realmente se adaptará mejor a los nuevos coches de Fórmula 1.












