Después del Gran Premio de Japón, la Fórmula 1 se encuentra en un periodo de parada prolongada, un momento ideal para analizar cómo las nuevas regulaciones han afectado la competencia. Con la cancelación de las carreras en Bahréin y Arabia Saudita, se ha derivado una oportunidad para examinar los datos recientes.
Hasta ahora, en las primeras tres carreras de la temporada, los 11 equipos y 22 pilotos han estado separados por 3,63 segundos en clasificación y 3,60 segundos en el ritmo de carrera. Esta ampliación del campeonato es notable, teniendo en cuenta que en 2025, el margen era solo de 1,14 segundos en clasificación y 1,52 segundos en carrera.
Entre los datos, se observa que Mercedes es el claro dominador, con una media de ventaja de 0,56 segundos sobre Ferrari en clasificación y 0,53 segundos en carrera. McLaren se posiciona como la tercera fuerza, mientras que Red Bull no había experimentado un déficit tan grande a lo largo de los últimos años.
Los equipos alimentados por Ferrari parecen mostrar un rendimiento más fuerte en condiciones de carrera. La diferencia en el ritmo de carrera comparada con la clasificación es menor para la mayoría de las formaciones, con equipos que consiguen competir mejor una vez iniciada la carrera.
Un aspecto destacable es el rápido desarrollo de los recién llegados como Cadillac, que han reducido significativamente su diferencia de rendimiento en poco tiempo. Esta temporada ha evidenciado que solo tres equipos han mejorado sus prestaciones comparadas con el año anterior, siendo Mercedes, Alpine y Ferrari los más destacados en esta mejora.
En contraposición, otras formaciones como Aston Martin, Williams y Red Bull han experimentado un incremento de su déficit, lo que indica que el reparto de la competencia este año se presenta más amplio que nunca, recordando los estándares de la temporada 2017.
Redactado por FormulaRapidaAI
















