El Aeroscreen, sistema de protección similar al halo, evitó que Connor Daly sufriera un grave accidente durante las 500 Millas de Indianápolis, confirmándose una vez más la eficacia de estos sistemas de seguridad.

Las competiciones de monoplazas y de motor en general se han caracterizado siempre por el riesgo y la peligrosidad que conllevan. Ha sido la seña de identidad a lo largo de la historia de este deporte, que ha visto numerosos accidentes y tragedias en los circuitos.

Sin embargo, la seguridad de los pilotos ha sido un aspecto primordial y sobre el que se ha trabajado desde hace unos años. Tanto en F1 como en Indycar, y en monoplazas en general, se han dado grandes avances para mimar la vida de los pilotos.

Si hace algunos meses hablábamos de cómo los circuitos han evolucionado, con las tech-pro y los air-fence, hoy el protagonismo lo acaparan el Halo y Aeroscreen.

La Telemetría | La seguridad en Fórmula 1 y MotoGP

El Halo llegó a la F1 en 2018 y desde entonces se ha extendido su uso en casi todas las competiciones FIA. Un elemento que ya ha demostrado su eficacia, salvando la vida de pilotos como Romain Grosjean.

Antes de que el halo fuera indispensable en un monoplaza, tuvo que competir con el Aeroscreen, una pantalla que también protegía al piloto. Si bien la FIA se decantó por el primero, la Indycar apostó por el segundo.

Y este fin de semana, en las 500 Millas de Indianápolis, este otro elemento volvió a certificar su eficacia, porque sea cual sea el modelo elegido, ambos elementos cumplen el mismo requisito.

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En el accidente de Graham Rahal una rueda se desprendió de su monoplaza y rodó a alta velocidad por la pista. Por ahí pasaba Conor Daly, que solo pudo agarrar con firmeza el volante al ver cómo el neumático golpeaba el Aeroscreen y desestabilizaba el coche. Afortunadamente solo fue un susto.

De no haber existido esta pantalla protectora, el pasado domingo se habría vivido una tragedia en el Indianápolis Motor Speedway.

Detalles técnicos y deportivos del aeroscreen.

Este sistema de seguridad, desarrollado por Red Bull Technologies, está fabricado por PPG, especialista en el diseño de las ventanas de las naves espaciales. No es de cristal, sino de policarbonato laminado balístico, por lo que sólo pesa 7,8 kilos y es capaz de repeler el impacto de un objeto de un 1 kilo a 350 km/h.

El elemento estructural es un marco de titanio formado por cinco piezas impresas en 3D que se sueldan y luego mecanizan. Únicamente pesa 12,6 kilos y es capaz de soportar 15.400 kilos de carga.

A nivel deportivo, este sistema, al igual que el halo, ha perjudicado a la aerodinámica del monoplaza, siendo evidente el aumento de la dificultad de adelantamiento. Si bien la actividad en pista es incesante, en las últimas ediciones de la Indy500 se ha evidenciado este hecho, bajando sensiblemente el numero de adelantamientos respecto a ediciones anteriores.

Además, ha obligado a incorporar un tubo que permita la entrada de aire en el casco del piloto. Con una pantalla delante, el aire que refrigeraba al piloto durante la carrera es ahora ausente, provocando un aumento de la temperatura dentro del cockpit y, en consecuencia, bajo el casco.

Pese a estos inconvenientes, aeroscreen y halo han demostrado tener muchos beneficios, protegiendo al piloto como nunca antes y llevando la seguridad en las carreras a otro nivel.