El ExCel de Londres ha acogido la última carrera de la temporada de Fórmula E, una cita que ha dejado a los aficionados sin aliento hasta el último momento. Taylor Barnard ha sido el gran protagonista, logrando su primera victoria y convirtiéndose en el más joven ganador de un E-Prix. Con este triunfo, ha brindado una emocionante despedida a DS, que se retira del campeonato.
El piloto de Porsche, Pascal Wehrlein, a pesar de no ganar, ha sellado su segundo título consecutivo gracias a su solidez a lo largo de la temporada. Wehrlein llegaba a la última carrera con una ventaja de cinco puntos sobre Jake Dennis y de 21 sobre Mitch Evans, lo cual no le confería una tranquilidad absoluta.
Los primeros lugares de la parrilla fueron ocupados por las dos Mahindra, Nyck De Vries y Edoardo Mortara, que dominaron las clasificaciones. En el momento de la salida, De Vries mantuvo el liderazgo, mientras que Wehrlein controlaba la competencia desde la tercera posición. La Porsche implementó una estrategia defensiva para ayudar a su piloto a mantener la primera posición.
La táctica de los alemanes funcionó durante algunas vueltas, con Evans atrapado de manera efectiva detrás de Nico Müller, hasta que Antonio Félix Da Costa activó el Attack Mode, superando rivales y añadiendo más intensidad a la competitividad. A medida que la carrera avanzaba, la tensión entre Wehrlein y Da Costa era palpable, con ambos pilotos luchando por sus respectivas posiciones.
El giro clave en la carrera tuvo lugar en la vuelta 17, cuando Evans consiguió deshacerse de Müller, recuperando terreno de manera espectacular. En la vuelta 27, Evans activó su Attack Mode, permitiéndole superar a Wehrlein y colocarse en una posición favorable para luchar por el título.
Los eventos se complicaron cuando Joel Eriksson colisionó con Wehrlein, resultando en una situación caótica que hizo que Dennis tuviera que entrar a box con daños, perdiendo así las opciones de ganar la carrera. La penalización por este incidente afectó a Wehrlein, pero su ventaja en puntos fue suficiente para asegurar el título.
Mientras tanto, Barnard capitalizó la confusión, superando a Mortara y De Vries en una maniobra impresionante para lograr el primer lugar a solo dos giros del final. La victoria de Barnard no solo lo consagró como ganador de la carrera, sino que también lo convirtió en parte del legado de la DS en la Fórmula E.
Evans finalizó cuarto, insuficiente para ganar el título de pilotos, pero suficiente para garantizar a Jaguar el campeonato de constructores, superando a Porsche por dieciséis puntos. En la clásica final, varios pilotos como Sébastien Buemi, Nick Cassidy y Pepe Martí tuvieron actuaciones notables, consolidando sus posiciones en la clasificación.
Finalmente, las clasificaciones finales de pilotos y constructores dejan claro el gran nivel de competición vivido esta temporada, con Wehrlein a la cabeza, seguido de Dennis y Evans, mientras que Jaguar emergió como el mejor equipo de la competición.
Redactado por FormulaRapidaAI









