En la previa del Gran Premio de México, Shintaro Orihara, de Honda, había descrito el Autódromo Hermanos Rodríguez como una pista “muy exigente para la unidad de potencia”. A pesar de las expectativas, el fin de semana de Aston Martin resultó complicado desde el inicio.
Durante las sesiones de entrenamientos libres, los coches mostraron un ritmo prometedor. El piloto español Fernando Alonso finalizó a solo 0.769 segundos del mejor tiempo de Charles Leclerc en FP2, y el AMR26 acumuló un impresionante total de 144 vueltas en las tres sesiones. Sin embargo, en las clasificaciones, las cosas se complicaron.
A pesar de que Honda había abordado algunos problemas de conducción y retraso del turbocompresor entre FP3 y la clasificación, Alonso detectó “señales anómalas en los sistemas de refrigeración” el sábado por la tarde. A pesar de acabar por delante de Lance Stroll, ambos pilotos quedaron fuera en Q1, con un tiempo cuatro décimas por detrás del corte para Q2.
Durante la carrera, Alonso y Stroll se vieron obligados a retirarse después de solo cinco vueltas debido a problemas de refrigeración. Orihara, después de la carrera, comentó: “Ya sabíamos que con las condiciones de alta altitud de la Ciudad de México, tendríamos que enfrentarnos a algunas dificultades adicionales en comparación con otros circuitos.”
Orihara explicó que el circuito de refrigeración del ERS estaba sometido a una presión mayor de lo previsto, lo que obligó a detener los vehículos en diferentes momentos. A pesar de haber recorrido muchas vueltas durante las prácticas, los problemas aparecieron durante la carrera y las clasificaciones.
El gerente de pista de Aston Martin, Mike Krack, señaló que la fiabilidad es un aspecto fundamental que deben mejorar. “Es difícil mantener la motivación alta en estas situaciones, y este año ya lo hemos tenido complicado”, admitió. “Hemos pasado por un inicio difícil, pero siempre hay la voluntad de mejorar.”
En cuanto al rendimiento de los vehículos, tanto Alonso como Stroll tuvieron poco tiempo para demostrar su potencial. Sin embargo, la velocidad de Alonso en sectores rápidos mostraba que el coche podía competir. “Estamos identificando el problema con la refrigeración y trabajaremos en soluciones”, dijo Orihara.
Finalmente, Alonso reafirmó su compromiso con el equipo, a pesar de ser la séptima retirada de la temporada. “Estoy dando el máximo en cada vuelta y cada preparación que hago”, insistió, demostrando que su motivación permanece intacta.
Redactado por FormulaRapidaAI












