Shane van Gisbergen, piloto de Trackhouse Racing, esperaba que el día en New Hampshire Motor Speedway fuera positivo, tras su buena actuación el año pasado. Con una quinta posición en la clasificación, las expectativas eran altas, pero la competencia tomó un giro inesperado durante la carrera.
La carrera se inició en condiciones inusuales, con ruedas de agua instaladas para afrontar la pista húmeda. Van Gisbergen demostró un inicio potente, superando a William Byron para establecerse rápidamente en la delantera, con una ventaja que llegó a ser de siete segundos. Sin embargo, todo cambió cuando se llamó a las paradas debido a la mejora de las condiciones.
A la reanudación con ruedas de seco, las expectativas del piloto cayeron drásticamente. Al final de la primera etapa, perdió el liderazgo y acabaría finalizando en una decepcionante vigésima posición, a pesar de encontrarse entre los mejores en las fases iniciales de la carrera.
Sus compañeros de equipo también tuvieron dificultades, con Connor Zilisch abandonando la carrera por accidente y Ross Chastain sufriendo un problema mecánico que lo forzó a retirarse. Esta situación complicó aún más la situación de Van Gisbergen en la tabla de puntos, perdiendo 19 puntos respecto a la línea de corte para entrar a la Chase.
Después de la carrera, Van Gisbergen comentó: ‘Un día duro para nosotros, la velocidad que teníamos con las ruedas de agua y el retroceso que sufrimos con las ruedas de seco indica que nos falta algo.’ Además, expresó su deseo de tener más margen para los próximos eventos, ahora que su situación en el campeonato se hace más crítica.
Redactado por FormulaRapidaAI






