El antes y el ahora del circuito de Spa-Francorchamps han quedado marcados por las nuevas regulaciones de la Fórmula 1 de 2026. Max Verstappen, piloto de Red Bull Racing, y varios pilotos de McLaren han expresado sus preocupaciones respecto a cómo la pista ha cambiado con las nuevas normas, especialmente en la famosa curva de Pouhon.

Durante el fin de semana de competición, Verstappen calificó su experiencia en la pista, señalando que el segundo sector es particularmente difícil, ya que los pilotos deben conducir principalmente con el motor de combustión, sin el apoyo del MGU-K. Esto ha comportado una disminución considerable de la potencia disponible, que se sitúa entre 450 y 500 caballos.

Según el campeón del mundo, esta potencia parece más propia de un coche de Fórmula 3 que de un vehículo de F1, aunque mantiene la aerodinámica de los monoplazas de la máxima categoría. ‘Es un recorrido doloroso, y no es emocionante de conducir en absoluto’, comentó después de la clasificación, donde obtuvo la segunda posición.

Por su parte, el piloto de McLaren, Lando Norris, también criticó las modificaciones, destacando que la curva de Pouhon ha perdido su esencia, convirtiéndose en una simple curva de una recta. Su compañero de equipo, Oscar Piastri, coincidió con esta opinión, lamentando que las nuevas condiciones han hecho que las aceleraciones y las salidas de curva sean dramáticamente diferentes, complicando el manejo de los vehículos.

Con un futuro en el que los coches deberán adaptarse a una repartición de potencia de combustión y energía eléctrica ajustada, los pilotos esperan que las cosas mejoren en los próximos años, con una distribución de energía prevista del 60-40 para 2028.

Redactado por FormulaRapidaAI

SourceID: SRC_8c09e30628e0c9a1b3b5a304fd9089f644ef9b57