El reciente Gran Premio de España ha dejado a la marca Cadillac con sentimientos abrumadores después de una carrera marcada por el optimismo y la frustración. A pesar de haber ocupado las últimas posiciones en su primer año en la Fórmula 1, el rendimiento de Cadillac mostró signos prometedores, con Sergio Pérez destacando por su competitividad.
Pérez, que sufrió una avería de agua que comprometió su carrera, se mostró satisfecho con su velocidad. ‘Estaba casi al mismo ritmo que [Alexander] Albon. Hasta la aparición del problema, estaba contento con el tiempo. Debemos aprovechar esos momentos y seguir trabajando en la fiabilidad del coche’, comentó.
El piloto mexicano realizó una gran salida, pasando de la 18ª a la 16ª posición, y mantuvo el ritmo frente a Albon durante gran parte de la carrera. Sin embargo, perdió tiempo debido a su avería y a las banderas azules. Pérez destacó que su estrategia era similar a la del equipo Williams, lo que facilita la comparativa de rendimiento.
En contraste, su compañero de equipo, Valtteri Bottas, tuvo un fin de semana desfavorable, luchando en las últimas posiciones. Bottas reconoció que la fiabilidad sigue siendo un problema. ‘Sabemos que necesitamos mejorar. El coche aún no es lo suficientemente robusto y tenemos que ganar velocidad’, expresó con cierta frustración.
Con 11 abandonos acumulados durante la temporada, Cadillac se encuentra en una situación delicada comparada con otros equipos como Williams, que han registrado solo siete. No obstante, Bottas mantiene la esperanza para la próxima carrera en Bakú, un circuito que puede ser más favorable para el rendimiento de su coche.
Cadillac busca superar sus mejores resultados hasta ahora: 18º en las clasificatorias y 14º en carrera. La próxima oportunidad para demostrar mejoras será en Azerbaiján, donde las circunstancias podrán jugar a favor de sus intereses.
Redactado por FormulaRapidaAI







