Después de un inicio de temporada con grandes expectativas, Aston Martin se ve obligado a afrontar una realidad dificultosa con su AMR26. La marca ha decidido mantener un vehículo en Japón para llevar a cabo pruebas más profundas en la fábrica de Honda, con el objetivo de solucionar problemas de vibraciones que han afectado el rendimiento y la fiabilidad del coche.
Honda, el fabricante de la unidad de potencia, trabaja para mejorar su competitividad, ya que actualmente se encuentra entre los motores menos potentes y fiables de la parrilla. Desde los tests de invierno, las vibraciones han limitado significativamente el kilometraje, dificultando así el desarrollo del coche.
Los ingenieros de Honda han identificado que las vibraciones no solo provienen del motor, sino también del chasis, que actúa como una cámara de resonancia. Esta situación ha provocado que algunos pilotos experimentaran problemas como la pérdida de sensibilidad en las extremidades y, en el caso de Fernando Alonso, la necesidad de retirarse en algunas carreras.
Pruebas en la fábrica de Sakura
Después de la carrera en Japón, Aston Martin aprovechó el periodo de parón para dejar uno de los AMR26 en la fábrica de Sakura. Este verano, Honda ya había mantenido un monocoque completo para realizar pruebas de dinamometría, pero ahora la oportunidad de trabajar directamente con un coche de competición permite un análisis más realista de las vibraciones, para así desarrollar medidas correctoras más eficaces.
Shintaro Orihara, gerente de pista de Honda, ha confirmado que el objetivo es mejorar la fiabilidad y controlar las vibraciones para poder proporcionar un mejor rendimiento en la próxima carrera en Miami. Además, Hiroshi Takahashi, ingeniero de Honda, destacó la importancia de las pruebas para optimizar la interacción entre el motor y el chasis.
Hacia la carrera de Miami
Para la próxima carrera en Miami, Honda espera implementar mejoras, centrándose en la adecuación entre el motor y el chasis. Con el nuevo reglamento, las variantes que se pueden hacer aún son limitadas, por lo que habrá que planificar cada intervención con cuidado. El reto será mantener las temperaturas del motor bajo control en las condiciones calurosas que caracterizarán esta competición.
La carrera en Miami se prevé crucial, especialmente como test para las unidades de potencia, que deberán adaptarse a las exigencias de un circuito con varias curvas de baja velocidad, un factor clave para obtener un buen rendimiento en pista.
Redactado por FormulaRapidaAI















