Hace exactamente 20 años que el Campeonato FIA GT3 inició una nueva era en las carreras de coches deportivos. Cuando un pleno escalón de 44 vehículos tomó la salida en el Circuito de Silverstone en 2006, pocos habrían imaginado el éxito que esta categoría lograría con el paso del tiempo.
En aquella época, la escena de las carreras de coches deportivos era fragmentada y estaba en transición. El Campeonato Mundial de Resistencia aún no había revivido y las categorías GT1 y GT2 (que más tarde se convertirían en GTE) estaban demasiado orientadas a las fábricas, lo que limitaba su accesibilidad.
Con el objetivo de adaptar las carreras de GT a equipos privados y a conductores amateurs, Stephane Ratel creó la categoría GT3, centrada en la asequibilidad y el rendimiento controlado, permitiendo a los preparadores convertir vehículos de calle en vehículos de competición.
Lo que Ratel no preveía era que GT3 se convertiría en la plataforma predominante para las carreras de coches deportivos contemporáneos. Mientras que el sistema GT1 desapareció por completo en 2012 y el GTE lo hizo después de 2023, GT3 ha demostrado su versatilidad, sustituyendo con éxito estas categorías. Actualmente, se ampara bajo diferentes series y eventos, desde el Campeonato Mundial de Resistencia hasta el GT World Challenge y series regionales como la DTM y el British GT.
Uno de los aspectos más sorprendentes es cómo la categoría ha evolucionado, integrando pilotos profesionales que compiten junto a corredores amateurs, trasladando así su enfoque inicial hacia conductores de hobby a una propuesta más encabezada por nombres reconocidos.
En los últimos años, el impacto de figuras como Valentino Rossi ha sido palpable, aportando nuevos aficionados al mundo de las carreras de GT. Ratel destacó cómo la presencia de Rossi ha aumentado la asistencia del público, sobre todo en eventos como el de Monza.
GT3 es ahora autorizada en carreras de relevancia mundial, incluyendo las de 24 horas en Le Mans, Daytona, Nürburgring y Spa. A pesar de su crecimiento, aún ocupa una posición nicho dentro del panorama de motorsports, haciendo que la atracción del público sea un reto constante para los promotores.
Ratel reconoce que, a pesar de que GT3 no se puede comparar con la popularidad de la Fórmula 1, su crecimiento es notable. La combinación de diversos fabricantes y la asistencia en eventos son signos que indican una ampliación de su audiencia, consolidándose cada vez más en el universo del motorsport.
Redactado por FormulaRapidaAI
















