En una sesión de prensa celebrada en la hospitalidad de McLaren, su director, Andrea Stella, compartió una reflexión inquietante sobre la complejidad de las unidades de potencia de la Fórmula 1. Con un tono preocupado, señaló que incluso los equipos tienen dificultades para entender por qué se producen ciertas diferencias en su rendimiento.
La situación de McLaren durante la sesión fue un ejemplo claro de esta confusión. Oscar Piastri perdió tiempo valioso en líneas rectas en comparación con su compañero Lando Norris, una discrepancia que también afectó a George Russell, quien confesó no saber qué le pasaba con su rendimiento en línea recta.
Elementos de aprendizaje autónomo
Stella destacó que estas diferencias están relacionadas con los elementos de aprendizaje autónomo de las unidades de potencia. Esto no es inteligencia artificial en el sentido tradicional, sino que se trata de sistemas de algorítmica avanzada que predicen la estrategia de uso óptimo de la potencia basándose en múltiples parámetros.
Los algoritmos aprenden de las vueltas anteriores, adaptándose constantemente a las entradas del piloto para optimizar el rendimiento. Piastri mencionó que incluso las maniobras en las vueltas de calentamiento podían influir en el rendimiento del motor.
Impacto de las variaciones en la estrategia
Esta previsión no solo se produce entre vueltas, sino que también puede suceder dentro de la misma vuelta. Si el comportamiento del vehículo se desvía de los parámetros esperados, el algoritmo ajusta su estrategia. Por ejemplo, Isack Hadjar, que quería hacer un adelantamiento a Max Verstappen, se encontró con una respuesta inesperada de su motor después de detenerse brevemente en la curva 14.
Hadjar explicó que en el primer intento en Q3 tuvo demasiada potencia, mientras que en el segundo intento no tuvo suficiente, lo que dificultó su capacidad de ayudar a Verstappen.
Las limitaciones de los pilotos
Estas variaciones hacen que los pilotos sientan que tienen poco control. Lando Norris comentó que muchas de estas fluctuaciones no dependen del conductor, y que debían confiar en que la unidad de potencia actuara como se esperaba. El sentimiento de frustración fue compartido por Piastri, quien señaló que los grid de calificación eran decididos con base en los errores o éxitos del algoritmo.
El papel de las entradas del piloto
Aunque los pilotos pueden influir en algunas variaciones pequeñas, la gran mayoría de estos cambios son incontrolables para ellos. Pequeñas decisiones como frenar tarde o acelerar demasiado pronto pueden hacer que la gestión de energía se vea alterada, y esto obligaría a los algoritmos a reajustar las predicciones.
Stella ha indicado que factores externos, como los niveles de agarre y las condiciones del viento, también influyen en la respuesta de las unidades de potencia y en las estrategias de carrera.
Perspectivas de futuro
Las perspectivas sobre la situación son mixtas. Carreras como las de Budapest y Zandvoort presentarán menos dificultades en términos de gestión de energía, pero los circuitos que demandan un gran uso energético seguirán poniendo a prueba las unidades. Stella subrayó que aún estaban buscando entender por qué hay desviaciones en los patrones de la energía eléctrica.
Aunque se están implementando cambios para reducir los problemas asociados con la energía, Piastri advirtió que las dificultades inherentes seguirán tomando formas familiares en las unidades de potencia necesarias bajo las reglas actuales. Las mejoras en la comprensión del comportamiento de estas unidades y su calibración son esenciales para gestionar mejor el rendimiento de los vehículos en carrera.
Redactado por FormulaRapidaAI















