El piloto de Porsche Thomas Preining, campeón del DTM, ha mostrado su indignación tras finalizar en novena posición en la carrera celebrada en Nuremberg. Preining, que ya ha conseguido triunfos en Norisring, criticó enérgicamente la Balance of Performance (BoP), asegurando que la situación actual no tiene ninguna relación con el deporte. «Nuestra velocidad es catastrófica. Esto no es divertido. Comienza la cuenta atrás para mis vacaciones», declaró visiblemente frustrado.
Tras la carrera de domingo, Preining indicó que estaba impaciente por marcharse. «No hay nada positivo aquí», manifestó. Su situación actual en la competición amenaza su continuidad en la plataforma. «Estoy muy cerca de decir: esto ya no tiene sentido, estoy a punto de dejarlo», añadió.
En la carrera del domingo, aunque su Porsche 911 GT3 R Evo fue 30 kilos más ligero respecto a la clasificación del sábado —donde acabó 15º—, solo pudo alcanzar el 11º lugar. En la carrera, terminó noveno una vez más, un resultado que no se ajusta a sus estándares como piloto que busca un nuevo título en el DTM.
Lo más frustrante para Preining fue la falta de velocidad en línea recta. Su vehículo estuvo entre los más lentos de la competición, con una diferencia de unos 10 km/h respecto a los coches de cabeza como los Ford Mustang.
A pesar de que el Porsche se ajustó para la competición, con un restrictor más grande, Preining cree que el aumento de peso y las modificaciones no han mejorado el rendimiento. «No sirve de nada. Estamos completamente a la cola; hace años que no estamos en condiciones competitivas».
Para acabar, expresó su decepción por su capacidad de superar rivales, afirmando: «He sido uno de los mejores a la hora de hacer adelantamientos en el DTM, pero este año no he podido hacer ni uno». Preining se muestra incisivo sobre las dificultades que enfrenta su equipo y continúa buscando mejoras para su coche en un contexto cada vez más desmotivador.
Redactado por FormulaRapidaAI









