Kyle Larson se hizo con la victoria tras una gran carrera de la NASCAR en Watkins Glen, a falta de una carrera para los playoffs.

Este fin de semana todos los focos del mundo del motorsport han estado puestos en Estados Unidos. Por un lado, la Bommarito 500 de la IndyCar dejó aún más apretado el campeonato con la victoria de Josef Newgarden, mientras que la NASCAR disputaba en el mítico trazado de Watkins Glen su penúltima carrera antes de los playoffs, marcada por el clima y por la participación de Kimi Räikkönen.

Los favoritos y viejos conocidos en Watkins Glen

El fin de semana en Watkins Glen comenzó con Chase Elliott haciéndose con la pole. El líder del campeonato y ganador en siete ocasiones en road courses como el de Watkins Glen, en el que atesora dos victorias, partía como el gran favorito para el fin de semana, a pesar de la buena racha de Kevin Harvick, con dos victorias consecutivas en las dos últimas carreras en Michigan y Richmond.

Mientras tanto, dos viejos conocidos, Kimi Räikkönen, que hacía su primera aparición en la NASCAR desde 2011, y Daniil Kvyat, partieron 26º y 35º respectivamente, en la carrera de la NASCAR Cup Series con más países representados en parrilla: siete, con la mayoría de los pilotos estadounidenses, Kyle Tilley desde el Reino Unido, el mexicano Daniel Suárez, Loris Hezemans por parte de los Países Bajos, el alemán Mike Rockenfeller, ganador de las 24 Horas de Le Mans de 2010 y Daniil Kvyat y Kimi Räikkönen por parte de Rusia y Finlandia, respectivamente.

Kimi Räikkönen preparándose para la sesión de clasificación de la NASCAR en Watkins Glen. Copyright: NASCAR

La carrera en Watkins Glen estuvo limitada a 90 vueltas dividida en tres stages o fases, que dividen las carreras de la NASCAR en fases desde 2017, con el fin de dar más puntos y aumentar la competitividad en la categoría. Las dos primeras stages tendrían una duración de 20 vueltas cada una de ellas con un total de 40, mientras que la última y tercera fase sería de 50 vueltas hasta la bandera a cuadros.

La lluvia, protagonista en la salida retrasada y en la Stage 1 de Briscoe

Si bien estaba previsto que el protocolo de salida comenzara cuando el reloj marcara las 15 en Watkins Glen (y las 21 en España), la salida fue retrasada en varias ocasiones por la tormenta que rodeaba al circuito neoyorquino, que pronto empapó el trazado con charcos, particularmente en las curvas peraltadas, que hacían inviable el comienzo de la carrera.

Una vez actuaron las características máquinas de la NASCAR encargadas de achicar el agua del circuito y la pista volvió a estar practicable, los 39 coches que participaron este fin de semana salieron a la pista con neumáticos de lluvia y con la incógnita de cuándo cambiarían a los slicks de seco, en una pista que se secaba rápidamente.

Al arrancar la carrera, el poleman Chase Elliott continuó liderando mientras Austin Cindric perdía el control de su coche en la primera curva, impactando con AJ Allmendinger. En la cabeza comenzó a desarrollarse una gran batalla a cuatro entre Michael McDowell, Chase Elliott, Tyler Reddick y Kyle Larson por las cuatro primeras posiciones, mientras el resto de la parrilla rodaba algo más distanciado del top 4, valorando el momento de montar los neumáticos de seco.

El primer valiente en pasar por el pit road fue Chris Buescher, a quien siguieron otros pilotos como Chase Briscoe, Joey Logano o Bubba Wallace. Rápidamente fueron pasando el resto de coches a deshacerse de los neumáticos de lluvia, salvo McDowell y Reddick, quienes, enzarzados en su propia batalla por el liderato, fueron prácticamente los últimos en parar.

Cuando lo hicieron, aquellos que ya habían parado aprovecharon la mejor temperatura de sus neumáticos para ganar posiciones. Y quien mejor lo hizo fue Chase Briscoe, uno de los primeros pilotos que pararon y el más rápido en pista tras hacer el cambio. Briscoe luchó en la salida de boxes tanto con McDowell como con Reddick para mantener la primera posición, seguido de cerca por McDowell. Al caer la bandera a cuadros verdiblanca que marca el final de la stage 1, era Chase Briscoe el primer clasificado, con Reddick 2º y el mexicano Suárez 3º, mientras que Kimi Räikkönen lograba remontar hasta una loable 19ª plaza en la primera fase de la carrera.

Stage 2: más batallas y más estrategia

La segunda fase de la carrera, de otras 20 vueltas, comenzó con una bonita lucha entre Kimi Räikkönen, Chase Elliott y Chris Buescher en la que el piloto finlandés llegó a rodar 8º. Las primeras vueltas también trajeron problemas a Todd Gilliland, que tuvo que retirarse por romperse el eje, y a Daniil Kvyat, que sufrió con el power steering o dirección asistida, y también tuvo que abandonar el evento de la NASCAR en la que, declara, está para quedarse.

Tras algún susto, con trompos de Reddick y Rockenfeller en la complicada chicane del autobús, finalmente fue Joey Logano quien se hizo con la victoria en la segunda stage, con Kyle Busch en segunda posición y McDowell tercero, en una fase de la carrera muy estratégica de cara a la última y más larga stage de 50 vueltas. Ejemplo de ello fue el propio Räikkönen, que se mantuvo en el top 10 durante buena parte de la stage 2, pero a falta de 4 vueltas para el final paró con la esperanza de tener una mejor estrategia en la última fase de la carrera.

Stage 3: cautions y emoción hasta la última vuelta

La tercera y última fase de la gran carrera que se estaba viviendo en Watkins Glen empezaba con una preciosa lucha a tres en paralelo durante las primeras curvas entre McDowell, Elliott y Joey Hand, con McDowell defendiendo la primera posición que conservó en este duelo.

En estos mismos primeros compases de la stage 3 llegó el desafortunado abandono de Kimi Räikkönen. En la chicane del autobús, Kimi se vio envuelto en la melé provocada por el trompo de Austin Dillon, y el piloto finlandés perdió el control de su coche y golpeó a Loris Hezemans, para posteriormente impactar con la barrera de neumáticos. El incidente puso fin a la primera participación del finlandés en la NASCAR desde 2011 cuando se encontraba 19º, en un fin de semana que ha descrito como «divertido», y que no descarta repetir.

Inevitablemente, al abandono de Räikkönen le siguió una situación de caution en todo el circuito, lo que reagrupó a la parrilla. En la resalida, McDowell se mantuvo al frente, para ser adelantado un par de vueltas más tarde por Chase Elliott, poleman que había retrocedido posiciones durante las paradas en el pit road.

Conforme avanzaba la tercera stage y se iban consumiendo las últimas 50 vueltas, el liderato de la carrera parecía estar claramente en manos de Chase Elliott, en primera posición, y de Kyle Larson, en segunda posición. Austin Dillon se encontraba 3º y Corey LaJoei era 4º, pero sin que hubieran realizado su parada, por lo que caerían más atrás y sería McDowell, actualmente 5º, quien avanzara a la tercera posición.

Una vez Dillon y LaJoei se dirigieron al pit road, McDowell comenzó a aumentar su ritmo con la esperanza de recortar los 9 segundos que le separaban de Elliott y Larson, separados entre sí por una distancia que fue variando entre los 1’5 y los 2 segundos.

Pero esta bonita batalla que comenzaba a florecer se vio interrumpida por una nueva caution, esta vez de Joey Hand, que perdió su coche en la primera curva y volvió a reagrupar la parrilla. La resalida con 9 vuelta para el final vio a Elliott manteniendo el liderato, con Larson de nuevo persiguiéndole en una batalla efímera, suspendida de nuevo por una nueva caution.

Esta vez era Hezemans, el piloto holandés campeón de la NASCAR Euro Series en 2021, que se vio atrapado en la grava tras sufrir un trompo. La resalida prometía emoción hasta la última vuelta, con Elliott liderando a falta de 5 vueltas.

En la primera curva de la resalida, Kyle Larson no lo dudó e intentó el adelantamiento a su compañero de equipo, Elliott. Al hacerlo y lograr la primera posición, le echó de pista, facilitando que Allmendinger adelantara también a Elliott, dejándole en una batalla por la tercera plaza con Joey Logano.

Las últimas vueltas vinieron marcadas por la lucha entre Larson y Allmendinger por la victoria, y entre Elliott y Logano por la tercera plaza. Tras una gran persecución a menos de 1 segundo, y después de varias vueltas con Larson comprobando constantemente en el retrovisor la cercanía de Allmendinger, Kyle Larson se hizo con la victoria en Watkins Glen, con Logano arrebatando finalmente la tercera plaza a Elliott.

La felicidad contenida de Kyle Larson y Daytona en el horizonte

Kyle Larson logró en un mismo fin de semana dos victorias: la primera, el sábado en la NASCAR Xfinity, y la segunda, el domingo en la NASCAR Cup Series. Asimismo, es la segunda victoria de Larson en la temporada 2022, después de la conseguida en Fontana, y la 18ª en su carrera en la NASCAR Cup. A pesar de ello, Larson se mantuvo contenido en la entrevista en la línea de meta, afirmando que no estaba orgulloso del movimiento con el que se aseguró la victoria, que provocó la pérdida de posiciones de su compañero de equipo, Chase Elliott, pero que «es lo máximo que podía hacer desde su trazada, y hemos hecho lo que teníamos que hacer«.

Este fin de semana vuelve la NASCAR a Daytona, en la última carrera antes de que se disputen los playoffs que decidan el ganador de la NASCAR, con el campeonato regular ya decidido y en manos de Chase Elliott. ¡Sigue el desenlace de la categoría en Fórmula Rápida!