Tras el brutal accidente de la semana pasada en Spa- Francorchamps en que Nico Hulkenberg se llevó puesto a Fernando Alonso y este a su vez pasó por encima de Charles Leclerc, estos últimos entrenamientos libres nos ha dejado las imágenes de uno de los mayores accidentes de los últimos años en F1 protagonizado por Marcus Ericsson.

El piloto sueco no se lo esperaba, pero iba en vuelta lanzada en la recta de meta tras hacer la parabólica. El monoplaza de Sauber iría a unos 300 Km/h cuando a la entrada de la primera ‘chicanne’ Ericsson presiona el pedal del freno y el C31 pierde el control de la parte trasera.

El problema fue un fallo en el sistema de DRS. Al frenar, el DRS no se desactivó, por lo que quedó abierto perdiendo tanta carga que el Sauber se iba contra la barrera lateral. Hasta ahí, un accidente fuerte, pero no espectacular.

Todo llegaría cuando recorridos unos cuantos metros de forma lateral y por la fuerza de la velocidad que iba Ericsson, el monoplaza empieza a dar vueltas de campana hasta ver estas espectaculares imágenes.

La suerte y lo que nos hace reflexionar sobre lo seguros que son estos monoplazas, es que Marcus Ericsson salía por su propio pie y sin heridas graves. Evidentemente, el sueco salía algo aturdido por la violencia del accidente, pero nada relevante.

Por seguridad, Ericsson era trasladado a los servicios médicos de donde, tras un chequeo, volvía a paddock saludando a los aficionados y levantando el pulgar confirmando que estaba bien.

La sesión estuvo parada por bandera roja. Mientras los ‘marshall’ limpiaban la pista, los mecánicos revisaban todos sus monoplazas para que no hubiese ningún otro susto más.

El sueco comentó por redes sociales tras pasar todo el susto que se encontraba bien, daba gracias por el apoyo y ensalzaba la gran seguridad de estos monoplazas. En esta ocasión, ‘Chapeau’ por la Fórmula 1.