Campeón descafeinado podríamos decir, tras una carrera más que discreta de un Piastri que, pese a ver como Sargeant estaba fuera de combate en la tercera curva, su ritmo no ha sido acorde a un contendiente al título, contando la magnífica carrera de un Pourchaire que ha merecido más.

La carrera se presentaba muy bien para Sargeant, saliendo 5º y con Piastri fuera del ‘Top 10’, aunque debía mirar de reojo a Pourchaire, la diferencia de puntos le daba un colchón cuanto menos interesante. Pero tres curvas han durado el sueño de Logan, viéndose envuelto en un sandwich en el que no fue más que un mero pasajero tras un toque a tres entre él, Fernandéz y Zendelli, quedándose este también fuera de combate.

La carrera de Pourchaire ha sido impropia quizás de su precocidad, con 16 años y con un espíritu vencedor que ha estado a punto de darle el título de la FIA F3 una temporada en la que ha sido regular e incluso mejor que los PREMA en ciertas fases del año. Veremos qué futuro le depara al joven galo pero yo iría abriendo las puertas de una F2 que necesita de talentos como él.

Piastri ha tenido una carrera que podríamos denominar “en velocidad de crucero”, minimizando los daños y riesgos y siendo cubierto por un Vesti que, pese a tener más ritmo, le ha abierto camino en pista y le ha dejado pasar en un momento crítico para el australiano, puesto que por muy conservador que pudiera ser, no tenía ritmo para seguir a los de delante.

Oscar Piastri, piloto de la academia de jóvenes talentos de Renault consigue un campeonato que ha sido de los más disputados que se recuerden, ya que habían llegado los 3 primeros con opciones claras de vencer en este circuito de Mugello, aunque al final ha sido el australiano el que, con algo de fortuna, ha logrado el deseado campeonato que le catapultará, muy seguramente a la FIA F2.