Este fin de semana han tenido lugar las míticas 24 horas de Le Mans, una cita que nunca falta en el calendario automovilístico y que este año se retrasó fruto de la pandemia de Covid-19. Toyota, por tercer año consecutivo, ha conseguido la victoria absoluta.

La carrera comenzó con el cielo cubierto y alta probabilidad de lluvia. A las dos y media, 30 minutos antes de lo habitual por la época del año en la que estamos, se dio la salida a una parrilla comandada por los Toyota y Rebellion. Por delante quedaban 24 horas de competición y emociones fuertes.

Primeras paradas y cambios de piloto.

En las dos horas iniciales de carrera se vivieron bonitos duelos en la categoría GTE Pro y se sucedieron las primeras paradas en boxes con cambios de piloto. En la categoría LMP1 lideraba el Toyota #7 hasta entrar en boxes, cuando le sustituyó su gemelo en el liderato de la carrera. Unos instantes más tarde la imagen se repetía pero a la inversa, de forma que el #7 recuperó la primera posición.

Con el paso del tiempo comenzaron los errores. Un contacto entre rivales de LMP2 dejó en la recta de meta un trozo de fibra de carbono, con la que posteriormente el Ferrari #82 de GTE Pro colisionaría sin consecuencias.

Un comisario fue quien efectuó la retirada de esa pieza dejando la pista limpia de nuevo.

El tráfico en Le Mans es otro factor a tener en cuenta. Adelantar a coches más lentos no siempre es fácil y hacerlo en las curvas Porsche menos aún. Prueba de ello fue la salida de pista que protagonizó el dorsal #39 de United Autosport de LMP2. Tras trompear llegó a la zona de grava de la que afortunadamente pudo salir.

Más tarde, un trompo saliendo de Indianápolis del G-Drive Racing #16 de LMP2 ocasionó un accidente con el Team Project 1 #57 de GTE Am, que volvió a boxes con un pinchazo. El piloto de Porsche iba muy pegado al prototipo y no pudo hacer nada por evitar el choque.

Al llegar al pit lane, el dorsal #57 tuvo que entrar al garaje para reparar los daños de la parte frontal. Por su parte, el #16 utilizó uno de los recambios para reemplazar la zona dañada y volver a pista sin perder tiempo en exceso.

Llegan los problemas a Toyota.

La tarde dejó más duelos en GTE Pro, especialmente entre Ferrari y Aston Martin, que copaban las primeras posiciones.

Por otro lado, llegando a las 8 de la tarde tuvieron lugar los primeros problemas para el Toyota #8. Su parada, que llegó después de la de su gemelo, fue más larga de lo habitual. Durante ese tiempo, un mecánico se afanó en limpiar los conductos de freno del neumático delantero derecho. Con el problema teóricamente solventado regresó a pista sin perder mucho tiempo gracias al periodo de safety car que había en ese momento.

Cayendo la noche, el Ferrari #52 perdió el control y acabó contra las protecciones al final del tercer sector, obligándole a retirarse.

Bajo el cielo estrellado de Le Mans continuó la acción. Los focos vieron cómo se retiraba el dorsal #55. Horas antes había tenido una salida de pista en la chicane del primer sector tras la recta de meta. Esto ocasionó un pinchazo en el neumático trasero izquierdo, lo que destrozó parte de la carrocería y dañó otros componentes. Finalmente tuvo que retirarse antes de llegar al ecuador de la cita.

Noche accidentada en Le Mans

También tuvo que abandonar el Bykolles #4 por una salida de pista. La necesidad de sacar una grúa para retirar el vehículo sumado a la peligrosidad de la noche hizo que dirección de carrera sacara el coche de seguridad.

En ese instante también abandonada el dorsal #30 tras perder el control en una de las chicane que divide en dos la larga recta de Mulsanne. El vehículo LMP2 de Duqueine Team impactó con violencia contra el guardarraíl tras desestabilizarse en frenada.

El impacto obligó a los comisarios a reparar esas protecciones, a la vez que limpiaban el asfalto de grava.

En el ecuador de la carrera los problemas para el Toyota #8 se agravaron. El prototipo ingresó en el garaje y sus mecánicos trabajaron para reparar los daños que había en los frenos delanteros, mismo problema que habían solventado anteriormente. Tras 10 minutos regresó al asfalto, mientras lideraba el Toyota #7.

Por otro lado, la lucha por la victoria seguía muy igualada en GTE Pro, donde Ferrari y Aston Martin luchaban rueda a rueda.

En la madrugada se sucedieron los problemas para algunos equipos. En LMP2, el dorsal #26 tuvo problemas eléctricos. Tras detenerse en pista pudo reiniciar su prototipo y continuar hasta boxes, para posteriormente seguir en carrera. Por su parte, el dorsal #36 perdió el control saliendo de las curvas Porsche y trompeó sin llegar a las protecciones.

Más tarde, el Ferrari #60 de GTE Am ocasionó una ‘slow zone’ en el primer sector tras acabar en la grava. Una grúa lo remolcó hasta dejarlo en el asfalto y pudo continuar en carrera.

El Toyota #7 pierde la carrera por problemas mecánicos.

Cuando el Toyota #7 lideraba con un amplio margen tuvo lugar un suceso que cambiaría el devenir de la carrera. El prototipo nipón entró a boxes con un problema mecánico que tardaría en solucionarse 30 minutos. Regresó a pista con un turbo nuevo pero muy lejos de la victoria.

Por otro lado, el Ferrari #71 de GTE Pro, donde competía Miguel Molina, también sufrió problemas mecánicos cuando marchaban en posición de podio. El ritmo que habían demostrado era muy competitivo pero este problema les alejó de cualquier opción.

Llegando a las cuatro de la mañana, los dorsales #63, GTE Am, y #26, LMP2, colisionaron cuando el segundo trataba de superar al GT. Ambos acabaron en la grava y al regresar a pista el prototipo tuvo que entrar al garaje para reparar los daños.

Llegando al amanecer, entre los GTE Am hubo algunos problemas mecánicos. Equipos privados de Aston Martin y Ferrari estuvieron en sus respectivos garajes un largo periodo de tiempo. También en LMP2 hubo algunos prototipos que estuvieron detenidos en boxes por el mismo motivo.

Mientras volvía el sol a Le Mans el dorsal #29 de LMP2 cometía un error en la chicane tras la recta de meta. Trompeaba, se iba a la grava y reiniciaba la marcha sin mayores consecuencias.

Llegaron problemas también para el Ferrari #51, al que le cambiaron el disco de frenos delantero derecho.

El cansancio llega y los errores se multiplican.

En cabeza de carrera seguía el Toyota #8, seguido de ambos Rebellion hasta que el #1 entró al garaje con problemas mecánicos, lo que permitió que el Toyota #7 se acercara.

El cansancio comenzó a hacer mella y los errores, especialmente en la primera chicane del sector 1 se sucedieron. Prototipos y GTE apuraban allí la frenada y acababan perdiendo el control del vehículo o trompeando.

También se notaba la fatiga en los garajes, donde los mecánicos trataban de hacer ejercicios de calentamiento para mantenerse activos.

En las últimas horas de carrera la lucha por la victoria en GTE Am se endureció. Las batallas cuerpo a cuerpo dejaron pasadas de frenada, coches por fuera de pista y nervios a flor de piel en los equipos.

En este punto de carrera los Rebellion se encontraron en pista luchando por posición. Fue cuando llegaron las órdenes de equipo, pidiendo que se mantuvieran posiciones. Todo ello mientras el Toyota #7 les rebasaba para pasar de dos a una vuelta perdido y seguir su remontada hacia el podio.

Al final de la prueba llegaban los problemas al equipo United Autosport, cuyo equipo pedía por radio al piloto que buscara aire limpio para refrigerar el motor.

Tercera victoria consecutiva para Toyota.

De esta forma se llegaba a la bandera a cuadros. En LMP1 el podio lo conformaron el Toyota #8, Rebellion #1 y Toyota #7. En LMP2 la victoria fue para el dorsal #22 de United Autosport, seguido del JOTA #38 y el G-Drive #26.

En cuanto a los GTE en Pro ganó el dorsal #97 de Aston Martin. El AF Corse #51 y el Aston Martin #95 completaron el podio. Finalmente, en GTE Am la victoria fue para el dorsal #90 de TF Sport, con el #56 de Team Project 1 y el #77 de Dempsey-Proton completando los lugares de privilegio.

Un año más concluyen las 24 horas de Le Mans, que dejaron numerosos incidentes y problemas mecánicos pero también imágenes espectaculares en el ocaso, la noche y el amanecer en el circuito de La Sarthe. Una carrera en la que finalmente no llovió, pese a que las previsiones indicaban todo lo contrario.

Concluida la 88 edición de esta histórica carrera solo queda esperar a la siguiente cita con Le Mans y la resolución del campeonato de Resistencia, del que esta carrera fue la séptima ronda.