Hoy nos adentramos en el mundo de la Fórmula Student. Y lo hacemos de la mano de ARUS Andalucía Racing, equipo con sede en Sevilla que ha competido a nivel internacional obteniendo grandes resultados.

Gerardo, su jefe de equipo, nos guía hoy para conocer desde dentro una competición con mucha relevancia para los estudiantes pero desconocida para el gran público. Antes de comenzar es imprescindible saber qué es y quien compite en ella.

“La Fórmula Student es la competición de Fórmula 1 de los estudiantes; en ella solo compiten quienes están estudiando un grado o master.”

Pregunta: ¿Cómo nace ARUS? ¿Hubo que superar muchas dificultades?

Gerardo: El equipo nació como un lienzo en blanco, hace ya casi ocho años, cuando éramos un grupo de locos sin apoyos, incluso ni de la universidad. Construimos el ART14 que consiguió superar todas las pruebas, un logro para un equipo que estaba comenzando. Nacimos con muchas dificultades y quizás gracias a eso se ha convertido en el equipo que es hoy. Estamos acostumbrados a enfrentarnos a todo tipo de problemas y hemos visto que nada es imposible.

El rol de Gerardo en el equipo.

P: Centrándonos en ti, ¿Cuándo y por qué decidiste entrar en el equipo?

G: En primer año de Ingeniería Robótica ya sabía que quería hacer algo más, quería ver que podía ofrecer la comunidad universitaria. Explorando la facultad encontré el equipo ARUS y me apunté a él. No es lo normal porque los integrantes suelen ser estudiantes de tercer o cuarto curso, que tienen más conocimientos. Pero mis ganas y entusiasmo fue suficiente para entrar y comenzar mi andadura en el equipo, que ya va para tres años.

P: ¿Qué función desempeñas?

G: En primer curso fui miembro del departamento de cost, que se centra en los aspectos de documentación técnica del coche. El segundo año fui jefe de este departamento y finalmente en el tercer año soy jefe de equipo.

P: ¿Has notado evolución desde que llegaste hasta la actualidad?

G: En los últimos tres años hemos avanzado muy rápido. En aquel momento hubo un mayor enfoque a la parte de gestión y organización, y al final eso ha permitido crear una estructura similar a una empresa. Porque no es cuestión solo de tener recursos, sino de gestionarlos bien. Hace tres años fue cuando comenzamos a conseguir los primeros trofeos, y desde entonces no ha habido un año sin conseguir premios.

P: ¿En general cómo ha sido tu experiencia, lo recomiendas?

G: ARUS es un equipo, una familia. Se pasa mucho tiempo juntos y se desarrolla el sentimiento de equipo. Siento que es una de esas cosas que te hace ver que te puedes apasionar por nuevos proyectos, y además aprendes cosas que no se enseñan en la universidad: como resolver un conflicto, como trabajar bajo presión. Son cosas que son muy útiles para el ámbito laboral, pero también para el ámbito personal.

Los retos de ARUS

P: ¿Cómo consiguen unos estudiantes fabricar un coche de este calibre?

G: Lo más importante es el tiempo y el conocimiento que se adquiere durante estos años. Hemos fabricado ya siete monoplazas de combustión, uno por año. El primer coche fue a base de darse contra el muro y atravesarlo, buscando patrocinadores, pasando noches en el taller y sin rendirse nunca. Es el sentimiento que les trasmitimos a los nuevos integrantes del equipo.

P: ¿A qué retos os enfrentáis en la Fórmula Student?

G: El primer reto de la Fórmula Student es el aspecto financiero. Construir un coche de competición es muy caro, todas son piezas muy específicas, utilizando materiales de alta gama. Y sobre todo en Andalucía, una región que no destaca por este tipo de inversiones. Es un reto mayor aquí que en otros países, donde las empresas se involucran más con los equipos.

Pero también tenemos otros retos como la logística. Cada miembro del equipo se paga su viaje a cada evento. Por otro lado, tenemos patrocinadores que nos aportan los camiones en los que transportamos los coches durante la noche para llegar por la mañana al circuito.

P: Contáis con algunos socios patrocinadores pero, ¿es difícil encontrar a empresas que quieran involucrarse?

G: Es muy difícil encontrar patrocinadores grandes. Poco a poco hemos sido más conocidos y nos han llegado algunas propuestas. Tener el logo en el coche te lleva a tener un reconocimiento internacional, pero para muchos no es suficiente. Buscamos que nuestros valores se alineen con los suyos y poder tener una colaboración.

Con su experiencia, Gerardo demuestra que está es una competición en la que merece la pena estar, que aporta beneficios personales y laborales y en la que se aprende mucho.