Después de unos años difíciles en la televisión de pago, las audiencias de F1 remontan ligeramente, consolidándose el cambio de tendencia que comenzó en 2020.

El regreso de la Fórmula 1 el pasado fin de semana supuso también la vuelta de Fernando Alonso o de Aston Martin a la competición. También vio debutar a jóvenes promesas como Yuki Tsunoda y a la escudería Alpine.

Análogamente, hubo espectadores que volvieron a ver un Gran Premio después de unos años ausentes y otros que se acercaron a la carrera por primera vez.

Fuese de una forma o de otra, el gran titular que se extrae, y los números dan la razón, es que la F1 vuelve a interesar en España, con más expectación que nunca por seguir la lucha Hamilton-Verstappen y las hazañas de Carlos Sainz y Fernando Alonso.

Las audiencias caen en picado con la llegada de la TV de pago.

Con la llegada de Movistar+ a la F1 se produjo en 2016 un cambio de tendencia. Hasta el año anterior, Antena 3 había logrado audiencias de alrededor de dos millones de personas mientras que Movistar logró la escueta media de 185.000 espectadores en su primer año de exclusividad.

Los datos mejoraron levemente en los dos años siguientes, alcanzando los 240.000 espectadores en 2018, pero quedando aún lejos de los números que se obtenían en abierto. De hecho, el GP de España de 2016, emitido por TVE, registró una media de 2.4 millones de personas.

El adiós de Alonso a finales de 2018 y la salida de MotoGP de Movistar hizo que la F1 quedase como producto estrella de un ‘pack de motor’ muy pobre en la plataforma telefónica. Desde entonces, DAZN explotó los derechos del mundial de dos ruedas, también con poco éxito en audiencias pese a tener una oferta mucho más económica.

Cambio de tendencia en 2021.

Si bien en 2020 los datos volvieron a crecer sutilmente, esta tendencia a la baja se ha revertido definitivamente en el inicio de 2021. La posibilidad de ver F1 y MotoGP en Movistar y DAZN ha propiciado que más aficionados puedan acceder a este contenido.

Es más, el año pasado, se logró el máximo en el GP de Italia, cuando 244.000 espectadores vieron el segundo podio de Carlos Sainz. Esta temporada, en el primer evento, se ha incrementado esa cifra llegando a 384.000 personas, mejorando también con creces los resultados del GP de Bahrein en años anteriores.

Además, hay que tener en cuenta que este dato oficial solo corresponde a la plataforma Movistar+, quedando por sumar los espectadores de DAZN y los que han preferido seguir la carrera por otros medios.

Todos se hacen eco de la F1.

En conjunto, nos encontramos ante los mejores datos desde 2016, siendo evidente la creciente expectación que está generando el campeonato en España. Como sucediera en los mejores años, radio, medios escritos y redes sociales dedican más espacio y tiempo a la categoría.

Y es que ver a Carlos Sainz en Ferrari, ver volver a Fernando Alonso y tener una emocionante lucha por el título han sido unos ingredientes más que suficientes para recobrar la ilusión perdida en los últimos años de dominio Mercedes.

Pese a todo, debemos ser conscientes de que la TV de pago mantendrá los derechos de la F1 por mucho tiempo. El pago mensual de cada abonado más la publicidad hacen que los beneficios superen a las pérdidas que supone comprar los derechos de una u otra competición. En abierto, el pago mensual no existe y la publicidad no es capaz de cubrir todo el vacío.

En definitiva, de una forma o de otra, la F1 vuelve a interesar en España, vuelve a llamar a atención de los que se fueron, de los que llegan y, por supuesto, de los que han estado siempre.