El Circuito de las Américas de Austin, Texas, vuelve a albergar el GP de los Estados Unidos, que desde 2012 nos ha dado buenas batallas.

Estados Unidos es un mercado fundamental para la Fórmula 1 moderna, con la expansión gracias a Netflix como el mayor acierto de la categoría gestionada por Liberty Media. En 2023 el Mundial pasará hasta en tres ocasiones por el país norteamericano -con carreras en Miami, Austin y Las Vegas-, y este año lo hace por segunda vez, después del GP inaugural de Miami en mayo.

Resultados de los pilotos de la parrilla actual en el Circuito de las Américas. Copyright: Alejandro Vozmediano

A pesar de los nuevos circuitos añadidos, el Circuito de las Américas sigue albergando el Gran Premio de los Estados Unidos desde 2012, después de una ausencia de cinco años de la F1 en el país norteamericano, tras el divorcio con Indianápolis que se terminó de consumar en 2007. Su sustituto en 2012, el circuito de Austin o COTA, nos ha dado grandes batallas y buenas carreras que han hecho de la cita norteamericana una imprescindible en el calendario del Mundial, y que hoy repasamos en Fórmula Rápida.

2012: gran inauguración en el ocaso de un Mundial increíble

El GP de EEUU en Austin hacía su estreno en 2012, y no lo podía hacer con más tensión por el campeonato que se disputaban Sebastian Vettel, en Red Bull, y Fernando Alonso, en Ferrari. La cita estadounidense era la penúltima carrera de un Mundial épico, y a ella llegaban los dos candidatos al tricampeonato separados por 10 puntos con Vettel a la cabeza, con 50 puntos aún para repartir en Austin e Interlagos.

Sebastian partió desde la pole position, con Fernando realizando una gran salida desde la zona limpia, que le aupó desde su 7ª posición inicial hasta la 4ª en la primera curva. Sin embargo, la batalla en la carrera terminó siendo entre Vettel y Lewis Hamilton, que durante 20 vueltas se persiguieron hasta que el británico se hizo con la victoria. Vettel fue 2º y Alonso completó el podio, prolongando la decisión del Mundial hasta el GP de Brasil.

De izquierda a derecha, Sebastian Vettel (2º), Martin Whitmarsh, Lewis Hamilton (1º) y Fernando Alonso (3º) en el podio del GP de EEUU de 2012. Es una de las tres que estos tres grandes pilotos han coincidido en el podio. Copyright: F1

2013: Vettel triunfa, predice y acierta

La temporada 2013 de Sebastian Vettel y de Red Bull fue un completo rodillo. De las 19 carreras disputadas, Vettel se hizo con la victoria en 13 de ellas, y logró encadenar 9 victorias consecutivas. A pesar de la presión de Romain Grosjean (Lotus Renault) en una de sus mejores carreras en F1, Austin fue la octava consecutiva de 2013 para Seb, y es por ello que al celebrarlo, pidió a su equipo aprovechar las victorias del hoy, sin saber qué les depararía el futuro: «Tenemos que disfrutar estos días, porque nada nos garantiza que vayan a durar para siempre. Disfrutadlos mientras duren».

2014: Mercedes y los demás

La buena racha de Lewis Hamilton desde Italia, traducida tanto en victorias como en problemas y fallos de su compañero y único rival, Nico Rosberg, hizo que el británico llegara a Austin a por todas, y así fue. Rosberg se hizo con la pole el sábado, pero el domingo tuvo a su compañero mucho más cerca de lo deseado, protagonizando las flechas plateadas una bonita lucha que se terminaría llevando Hamilton, a falta de dos Grandes Premios para el final de la temporada que daba comienzo a la era híbrida de la Fórmula 1.

2015: el tercero de Hamilton bajo la lluvia de Austin

Hasta el final de la carrera el domingo, la lluvia fue la gran protagonista el fin de semana de 2015. La intensidad llevó a retrasar y cancelar no sólo una sesión de Libres el viernes, sino que obligó a retrasar la clasificación hasta el domingo por la mañana. La medida permitió que tuviéramos una parrilla de salida a pesar de que se canceló la Q3 por la lluvia, que terminó menguando para la carrera, también sobre mojado.

Rosberg, desde la pole, tenía como objetivo evitar que Hamilton se hiciese ya en Austin con su tercer Mundial, mientras que el británico no tenía nada que perder, como demostró en el agresivo adelantamiento a su compañero de equipo en la primera curva. Mientras duraron las condiciones de pista mojada, los Red Bull de Daniel Ricciardo y Daniil Kvyat fueron dignos rivales de los Mercedes, pero cuando la pista comenzó a secarse se hundieron hasta terminar con Kvyat contra el muro y con Ricciardo luchando con los desastrosos McLaren Honda de Jenson Button y Fernando Alonso.

A falta de pocas vueltas para el final, y cuando sólo tenía que manejar la ventaja sobre Hamilton y Vettel, Rosberg cometió un error saliéndose de pista que permitió a Lewis adelantarle, poniendo suficientes puntos de por medio para hacerse con su tercer título mundial a falta de tres carreras para terminar la temporada. Max Verstappen completó una gran carrera, terminando 4º a bordo de su Toro Rosso.

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2016: espejismos para que nada cambie

En 2016, de nuevo eran los dos pilotos de Mercedes los protagonistas de la lucha por el Mundial, que este año había tenido un inesperado giro de guion con la rotura del motor de Hamilton en Malasia, dejando a Rosberg con una ventaja relativamente amplia sobre su rival y compañero. Para mantenerse vivo en la lucha por el título que se le terminaría escapando, Hamilton necesitaba buenos resultados en Austin, lo que logró con la pole el sábado y la victoria el domingo.

Sin embargo, durante el Gran Premio destacó la actuación de Fernando Alonso, en su segundo año en la McLaren Honda que no terminaba de despegar. El español partía 12º, tuvo una gran salida en la que se colocó 9º y fue escalando posiciones, con una gran gestión de neumáticos, hasta terminar 5º, igualando su mejor resultado del año en Mónaco. Después de un 2015 infernal, el proyecto de McLaren Honda parecía mejorar, pero 2017 demostró que no fue más que un espejismo.

2017: Mundial visto para sentencia

A la cita estadounidense de 2017 Lewis Hamilton llegaba más líder que nunca del Mundial, tras el abandono de Sebastian Vettel en Japón. 59 puntos separaban a los dos campeones, con 104 aún en juego, y con Hamilton decidido a aumentar la brecha tras hacerse con la pole position el sábado.

La primera posición no le duró mucho al británico, ya que Vettel le adelantó en la primera curva para celebración de los tifosi, encabezados aún por Maurizio Arrivabene. Sin embargo, ya se sabe que las alegrías duran poco en Maranello, y Hamilton volvió a hacerse con el liderato pocas vueltas después, que sólo volvería a perder de forma temporal durante los pit stops.

Hamilton terminó haciéndose con la victoria, y dejó el Mundial visto para sentencia en México: tras Estados Unidos, la ventaja era ya de 66 puntos, y sólo quedaban 78 en juego. Max Verstappen completó una gran carrera, que comenzó desde la 16ª posición, y que habría terminado con el holandés en el podio de no haber sido sancionado post-carrera por haber adelantado a Kimi Räikkönen por fuera de la pista.

Max Verstappen adelanta a Kimi Räikkönen (fuera de plano) por la tercera plaza en la última vuelta, pero lo hace saliéndose de pista, por lo que fue sancionado con 5 segundos. Copyright: FOM

2018: la última victoria del llanero solitario

La edición de 2018 del GP de Estados Unidos comenzaba con Lewis Hamilton de nuevo desde la pole position, pero con la sorpresa de que el Ferrari que tenía más próximo a él no era el de Sebastian Vettel, sino el de Kimi Räikkönen, que partía 2º y con el neumático superblando en su Ferrari, prometiendo ser una amenaza desde el principio.

Y así lo fue el finlandés. En la salida se hizo con el liderato, mientras su compañero de equipo y todavía en la lucha por el Mundial, aunque fuera por poco tiempo, Sebastian Vettel, se enfrentaba con Daniel Ricciardo, en una lucha que terminaría con el alemán cometiendo un nuevo error en forma de trompo, similar a los sufridos en Italia y Japón.

Por delante, pudimos disfrutar de lo bonita que es la Fórmula 1 cuando tenemos a varios equipos luchando por las posiciones de honor. Con Räikkönen al frente abriendo hueco, Max Verstappen y Lewis Hamilton comenzaron una batalla por el segundo puesto en la que el joven piloto de Red Bull terminaría ganando. Vettel se recompuso de su error inicial y terminó el Gran Premio en cuarta posición, prolongando el alirón del quinto título de Hamilton hasta México.

Kimi Räikkönen celebra su victoria en Austin en 2018, la 21ª y última de su carrera en F1. Copyright: Getty Images

Pero el primer puesto estaba reservado para Kimi Räikkönen, uno de los grandes pilotos de la Fórmula 1, que conseguía subirse al primer escalón del podio después de que lo hiciera por última vez en Australia 2013, hace 113 carreras.

2019: todos contentos en Mercedes

En 2019, más allá del Ferrari de cuestionada legalidad que se vino abajo precisamente en Austin, no tuvo Mercedes demasiada competición. En Estados Unidos se podía hacer Hamilton con su sexto título mundial, a pesar de que Valtteri Bottas hiciera lo posible por evitarlo al lograr la pole position.

Los dos pilotos de Mercedes estuvieron envueltos en una bonita batalla estratégica que fue más allá de los pits, y que terminó con acción en pista durante las últimas vueltas cuando Bottas adelantó a Hamilton por la primera posición, presionados de cerca por Max Verstappen.

Lewis Hamilton celebra su sexto Mundial junto a Valtteri Bottas, ganador del GP de EEUU de 2019. Copyright: F1

De esta forma, Valtteri Bottas se hizo con la victoria, la séptima de su carrera deportiva, mientras que Lewis Hamilton se aseguraba con la segunda posición llevarse su sexto título mundial, superando los 5 de Juan Manuel Fangio y con la marca los 7 Mundiales de Michael Schumacher en el punto de mira.

2021: Verstappen vs Hamilton, asalto 17

La increíble temporada que vivimos en 2021 tuvo muchos momentos clave a lo largo de sus 22 carreras, que por momentos parecieron asaltos, en los que un domingo eran Hamilton y Mercedes quienes golpeaban, y otros eran Verstappen y Red Bull. Con Estados Unidos restaban aún seis carreras para el final de una temporada de infarto, y la cosa prometía con los dos astros con las espadas en alto desde los mismos Libres 2.

Max se hizo con la pole el sábado, pero una mala salida le dejó a merced del ataque de Hamilton, quien se hizo con la primera posición al coronar la cuesta de la recta de Austin. A partir de entonces, dio comienzo una batalla estratégica en la que Verstappen logró hacerle el undercut a Hamilton, obligando al heptacampeón a perseguirle durante lo que restaba de carrera. A pesar de que el británico logró reducir la distancia hasta menos de un segundo en los últimos compases de la carrera, finalmente fue el piloto de Red Bull quien se hizo con la victoria, manteniendo su liderato en un Mundial que nos dejaría sin aliento hasta el último momento.