La última carrera de la Fórmula 1 en el circuito de Suzuka ha sido un momento clave para el equipo Williams, que ha decidido transformar las últimas vueltas de la competición en una sesión de pruebas. James Vowles, director del equipo, ha explicado que las paradas estratégicas de Alex Albon fueron planeadas para recoger datos sobre diversos ángulos de alerón delantero.
Después de un inicio de temporada complicado, con un coche demasiado pesado que no pudo participar en las pruebas privadas en Barcelona, Williams se encontró luchando por la competitividad en el GP de Australia. Con el objetivo de mejorar, y tras ver que no tenían opciones de puntuar, el equipo decidió hacer experimentos durante la carrera japonesa.
Vowles ha comentado que, a pesar de estar fuera de las puntuaciones, querían maximizar las oportunidades de aprendizaje. «En nuestra situación, tenemos que hacer todo lo posible para avanzar, y eso incluye hacer ajustes al coche durante la carrera», aseguró. Las variaciones en el ángulo del alerón delantero serían útiles para correlacionar los resultados obtenidos en el túnel de viento con el comportamiento del coche en la pista.
La medida no solo busca asegurarse de que no hay ganancias o pérdidas inesperadas, sino que también orienta el futuro desarrollo en el túnel de viento, un aspecto crucial para la evolución de Williams en esta temporada.
Redactado por FormulaRapidaAI
















