Sergio Pérez, piloto de Cadillac Racing, ha expresado preocupación por la complejidad de las salidas en la nueva temporada de Fórmula 1. Según él, este sistema puede provocar pronto un «choque masivo», tal como se evidenció durante el Gran Premio de Australia.
Durante el evento inaugural, Liam Lawson tuvo una mala salida por falta de potencia en la batería, mientras que Franco Colapinto evitó un accidente de poco al ver aparecer los coches parados de los Racing Bulls en medio del tráfico.
Esta nueva normativa, que incluye modificaciones en el chasis y en las unidades de potencia, ha aumentado la complejidad de las salidas. Los pilotos deben mantener el motor a elevadas revoluciones durante al menos 10 segundos para activar el turbo, pero un error puede provocar que el vehículo entre en «anti-stall», tal como ocurrió con Lawson.
Pérez ha afirmado: «Es una pena, pero es solo cuestión de tiempo antes de que ocurra un choque masivo. Estas unidades de potencia son muy difíciles de poner en marcha y las condiciones pueden variar extremadamente entre pilotos».
Franco Colapinto también compartió su inquietud, destacando que la diferencia de velocidad entre vehículos que están teniendo problemas y los que funcionan normalmente puede causar situaciones peligrosas. «Llegué a alcanzar los 200 km/h en un momento, y cuando el sistema de potencia se conecta, la aceleración es brutal», dijo.
Con los nuevos reglamentos, la seguridad será un tema central en las próximas carreras, como demuestra la atención que la FIA ha prestado a las salidas durante las pruebas en Bahréin. Se espera que estas preocupaciones se analicen más durante la temporada 2026.
















