Los pilotos de IndyCar, Felix Rosenqvist y Will Power, salieron del Grand Prix de Portland con segunda y tercera posición respectivamente, pero su foco post-carrera se centró en las dificultades del tráfico en pista, concretamente en la gestión de la circulación de los vehículos doblados.
Rosenqvist, al volante del #60 Honda de Meyer Shank Racing, comenzó en la pole y lideró durante 33 vueltas. Sin embargo, cayó a la segunda posición debido a una estrategia de overcut por parte del ganador Alex Palou y una salida de box estrecha que le hizo chocar con el equipo del novato Mick Schumacher.
A pesar de reconocer el ritmo superior de Palou, Rosenqvist no tuvo reparos en criticar la gestión del tráfico de vehículos doblados. «A veces pierdes tres segundos por un coche doblado, mientras que en otras ocasiones ganas tres segundos. Parece una carrera entre vehículos doblados», dijo Rosenqvist.
Will Power, que pilotaba el #26 de Andretti Global, hizo referencia a una confusión en las comunicaciones de radio que le hizo perder tiempo importante al final de la carrera. Después de quedarse en pista con neumáticos desgastados, quedó rodeado de tráfico, perdiendo casi tres segundos con un vehículo que corría a su lado, aunque estaba doblado.
«Creo que es ridículo tener reglas de los años 70. Si IndyCar no quiere actuar, debería hacerse un acuerdo entre pilotos para que la situación mejore», resaltó Power, alineándose con las críticas de Rosenqvist.
El triunfo final de Palou aprovechó las paradas y el tráfico para asegurarse la victoria, aunque, en la rueda de prensa post-carrera, las expectativas de que se realicen cambios en las normas de tráfico durante la pretemporada fueron poco optimistas. Rosenqvist sentenció: «Nada pasará», mientras que Power agregó que siempre hay la misma discusión año tras año.
Redactado por FormulaRapidaAI













