El equipo Manthey Racing, que ha ampliado su presencia en Norteamérica, se ha encontrado con un panorama inesperado en su primera temporada en la IMSA. A pesar de las dos victorias, la competición en este campeonato se ha revelado como un reto considerablemente mayor de lo que esperaban.

La formación alemana logró la victoria en su segunda carrera en las Twelve Hours of Sebring en la categoría GTD Pro y también sumó otra victoria durante su campaña de cinco carreras en la Endurance Cup. Sin embargo, los esfuerzos por competir al más alto nivel de las carreras de coches deportivos americanos han hecho que el camino haya sido una curva de aprendizaje más empinada de lo que habían previsto.

Nicki Raeder, director general de Manthey, ha comentado: «Fue definitivamente un reto. Hemos aprendido mucho, en algunas áreas quizás incluso más de lo que originalmente esperábamos. No diría que los subestimamos, pero era más exigente de lo que creíamos».

El equipo, que es en su mayoría propiedad de Porsche, ha sido conocido por su capacidad de ganar inmediatamente en cualquier campeonato en el que compite, ya sea en la WEC, IGTC o DTM. Pero su primera temporada en la IMSA ha presentado un entorno operativo con desafíos tácticos con los que no habían tenido que lidiar antes.

Raeder también hizo hincapié en la intensidad de las carreras en la IMSA: «Lo que más me impresionó personalmente fue la intensidad de una carrera de la IMSA durante toda su duración. Se suele decir que todo se decide en la última hora, y que solo hay que estar en la vuelta de líderes hasta entonces. Pero, sobre todo en una carrera tan larga como el Petit Le Mans, es muy agotador».

Una de las experiencias más difíciles fue un episodio en el Petit Le Mans, donde el equipo tuvo que gestionar un dilema de combustible que les acabó costando una posición final de séptima. «Lo que desde un punto de vista externo puede parecer una decisión errónea, en realidad es un riesgo que lanzas cuando estiras las cosas al límite», agregó Raeder.

El segundo tramo de la temporada fue complicado, con un accidente en Watkins Glen y una penalización que limitó las opciones del equipo en la clasificación final de la Endurance Cup, donde acabaron en quinta posición.

A pesar de las dificultades, Manthey ha experimentado una acogida positiva entre el público norteamericano. «Era uno de nuestros objetivos aumentar la visibilidad de Manthey en los Estados Unidos, y creo que lo hemos conseguido. La gente disfruta realmente de la comparación entre nuestros vehículos», comentó un portavoz del equipo.

De cara al futuro, Manthey tiene la intención de continuar involucrado en la IMSA, pero la idea de entrar en la competición de manera completa o expandirse a dos unidades por clase no es inmediata. Raeder concluyó que si deciden hacerlo, será una combinación similar a la actual.

Redactado por FormulaRapidaAI

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