La primera edición de Fórmula 2 en Miami culminó con un emocionante triunfo de Gabriele Mini, quien se llevó la victoria en la carrera principal, seguido de Dino Beganovic y Rafael Camara. Sin embargo, las infracciones cometidas durante la carrera generaron un debate sobre la validez de los resultados.
La controversia se originó gracias a la primera intervención del coche de seguridad, cuando los pilotos recibieron órdenes de seguirlo por el carril de pits. Mini entró en la zona de pits después de pasar el bollard que indica la entrada, mientras que Camara se perdió la parada y continuó por la recta principal detrás de lo que era entonces el líder de la carrera, Kush Maini. A pesar de la investigación, ambos pilotos evitaron sanciones.
Los comisarios de carrera confirmaron que los equipos habían sido informados en la curva 17 sobre la orden de entrar por el carril de pits. La comunicación coincidió con la situación de las luces de señalización, que indican el cambio. Además, los comisarios señalaron que Maini estaba a unos 50 metros de estas luces en el momento de la advertencia.
Camara explicó que recibió la orden demasiado tarde, después de pasar la entrada del carril de pits, lo que le generó confusión respecto a la acción de sus rivales. Mientras tanto, Stenshorne, que se encontraba en segunda posición, entró en la zona de pits para cumplir una sanción de pasada por alto.
Los comisarios decidieron advertir a Camara, argumentando que «ni un solo piloto se benefició ni se vio perjudicado» por su acción. La pista presentaba condiciones realmente complicadas, con una visibilidad muy reducida, y, por tanto, los pilotos recibieron informaciones en diferentes momentos, dificultando un buen seguimiento de las órdenes.
En el caso de Mini, aunque inicialmente había evitado la entrada, recibió la orden de entrar en la zona de pits, pero cometió el error de pasar el bollard. Mini detalló que su decisión de no parar en seco se había basado en una cuestión de seguridad. “Me he dejado guiar por la instrucción que me dieron justo antes de hacer el movimiento”, comentó.
Los comisarios también señalaron que, si bien Mini había contravenido el reglamento, su prioridad era la seguridad, y lo resultante no benefició ni perjudicó a ninguno de los pilotos. Al final, la decisión de los comisarios reflejó que la situación estuvo mal gestionada, con órdenes que debieron haber llegado con más antelación y con más claridad para evitar un desaguisado en la pista, especialmente en condiciones de visibilidad adversa.
Redactado por FormulaRapidaAI
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