La FIA ha fijado un ambicioso objetivo para el futuro de las fórmulas 1: hacer que los vehículos sean 80 kg más ligeros. Esta nueva meta se encuentra dentro del marco de las regulaciones que se introducirán en 2031, que pretenden simplificar también los motores utilizados en las competiciones.
Las últimas modificaciones introducidas por la FIA ya han sido un paso importante en la dirección correcta. Para la temporada de 2026, el peso mínimo de los vehículos ha sido reducido a 768 kg, lo que representa una disminución de 32 kg en comparación con la temporada anterior. Además, se han ajustado las dimensiones de los coches, los cuales ahora son 20 cm más cortos y 10 cm más estrechos.
A pesar de las mejoras, la discusión en torno a los motores y la gestión de energía ha eclipsado el debate sobre los cambios en el chasis. Nikolas Tombazis, director de vehículos de monoplaza de la FIA, sostiene que las nuevas regulaciones son un paso adelante. Según él, los vehículos actuales permiten una mejor competitividad entre los pilotos, destacando que se puede seguir más de cerca a los otros vehículos en la pista.
Tombazis confía en que las habilidades de los pilotos seguirán siendo un factor clave en el deporte, a pesar de los cambios en las regulaciones aerodinámicas que buscan evitar que las escuderías exploten las reglas para obtener una ventaja injusta.
De momento, la FIA está contenta con esta primera etapa de reformas. Aunque le gustaría ver vehículos más ligeros y pequeños en el futuro, la respuesta positiva de los pilotos a las nuevas dimensiones es un indicativo del buen camino que se ha tomado. ‘Realmente son únicamente ellos los que tienen que experimentar el vehículo y hacerlo funcionar al máximo’, concluyó Tombazis.
Redactado por FormulaRapidaAI











