El piloto de Fórmula 1 Oliver Bearman, del equipo Haas, ha compartido sus emociones después de tener la oportunidad de conducir el Lotus 97T que Ayrton Senna utilizó para ganar su primera carrera en 1985 en Silverstone. Esta experiencia provocó en Bearman un intenso momento de conmoción, que lo llevó a las lágrimas.
En una reciente aparición en el podcast F1 Beyond The Grid, Bearman recordó cómo fue su vuelta al volante de este icónico coche. El joven británico, que no vivió en la misma época que Senna, realizó su conducción al lado de su padre y su novia, así como del antiguo mecánico de Senna, aumentando aún más la carga emocional del momento.
«Lo más importante es que era el chasis exacto con el que Ayrton ganó su primera carrera», comentó Bearman. «Conducir el coche con el mecánico original de Senna presente fue de una significación enorme para mí. Fue un momento muy poderoso, especialmente sabiendo su historia y la trágica fin de su carrera. Me sentí muy emocionado, y sabía que esto podía pasarme.»
Durante su sesión de conducción, Bearman recibió la instrucción de limitarse a hacer tres vueltas para preservar el motor, pero logró hacer una cuarta, aprovechando un momento de libertad que describió como su «glory lap». «De repente me di cuenta de que no quería detenerme, así que continué una vuelta más», explicó. «Fue realmente divertido; los frenos tenían un poco de humo porque estaba presionando de verdad para hacer una gran vuelta. Fue uno de los mejores días de mi vida.»
Redactado por FormulaRapidaAI
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