IndyCar ha mostrado por primera vez su nuevo chasis IR-28 en un evento reservado para una selección de medios de comunicación. Esta presentación es un paso fundamental para la serie, ya que el nuevo vehículo realizará sus primeras vueltas en pista durante un test de dos días en el circuito de 2.439 millas y 14 giros del Indianapolis Motor Speedway.
Los pilotos que manejarán el nuevo IR-28 son Alexander Rossi de Ed Carpenter Racing, ganador de las 500 Millas de Indianápolis de 2016, que se encargará del primer día, seguido de Alex Palou de Chip Ganassi Racing, actual campeón de la IndyCar.
El debut en pista del IR-28 simboliza el fin del chasis DW12, que ha sido la base de la competición desde 2012. Estos años han visto múltiples configuraciones aerodinámicas, de seguridad y de motor, y ahora el objetivo es avanzar hacia una nueva era.
Una visión innovadora para una velocidad récord
Mark Sibla, vicepresidente sénior de competición y operaciones, ha explicado los objetivos detrás del diseño del IR-28. En lugar de modificar el antiguo chasis, IndyCar ha colaborado con Dallara para crear un diseño completamente nuevo.
Según Sibla, el nuevo chasis se convertirá en un referente en términos de rendimiento y seguridad, habilitando la posibilidad de batir récords en las pistas gracias a un motor de 2.4 litros más potente y un peso reducido de aproximadamente 100 libras.
Estrategia de desarrollo progresiva
El vicepresidente de competición, Mike O’Gara, es el encargado de gestionar las pruebas y el calendario de desplazamientos. Después de un inicial ‘mule car’ dotado de componentes prototipo, el siguiente paso implicará el uso de motores de fabricantes sin hibridación para verificar su funcionalidad.
Las pruebas de chasis se centrarán en la aerodinámica y las características mecánicas, con el objetivo de asegurar un rendimiento óptimo antes de lanzarlos al mercado a los fabricantes de entradas de carrera.
Mejoras aerodinámicas para un mejor espectáculo
Una de las prioridades del IR-28 es mejorar la competencia a través de la gestión del aire turbulento generado por el coche. O’Gara ha mencionado que el nuevo diseño debe mejorar las condiciones de carrera en comparación con el actual.
Para facilitar los adelantamientos durante las carreras, se han incorporado ‘condicionadores de turbulencia’ detrás de las ruedas delanteras, al tiempo que se ha mejorado la seguridad en el diseño de la carrocería.
Seguridad y comodidad para el piloto
El nuevo chasis no solo prioriza el rendimiento, sino también la seguridad del piloto. Con un diseño de cockpit amplio, el IR-28 supera los requisitos estándar de la FIA, proporcionando una mayor comodidad y ajustes para diferentes tamaños de piloto.
Además, el sistema de refrigeración del cockpit ha sido actualizado, eliminando los conductos externos que generaban drag y reemplazándolos por canales integrados.
Adaptabilidad y control de costos
Para mantener el control de los costos para los equipos, se han establecido reglas sobre los desarrollos iniciales. Esto permitirá a los equipos adaptarse gradualmente al nuevo sistema, evitando así una carga financiera excesiva a corto plazo.
Con una visión a largo plazo, IndyCar buscará una renovación regular del diseño del chasis para mantenerse competitiva y atractiva para los aficionados, al tiempo que garantizará un camino estructurado para el crecimiento tecnológico.
Redactado por FormulaRapidaAI
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