Nicki Thiim, piloto danés del equipo Abt Sportsline, ha compartido sus experiencias tras una etapa difícil en el DTM pilotando un Lamborghini Huracan. Con un único triunfo y un podio en 36 carreras, Thiim ha reflexionado sobre su tiempo con la marca italiana y las dificultades que enfrentó durante este período.

Después de ser liberado por Aston Martin para correr con Lamborghini en los años 2022, 2024 y 2025, Thiim descubrió que el Huracan GT3 era un coche con el que no logró conectar del todo. «Mi cabeza todavía está explotando debido a esto, ya que como piloto de carreras, deseas ser competitivo constantemente. He tenido noches sin dormir a causa de este coche», admitió.

Uno de los factores que complicó su experiencia fue la competencia con su compañero de equipo, Mirko Bortolotti, quien es uno de los pilotos más destacados con Lamborghini. Thiim reconoció haber aprendido mucho de él, aunque sabía que entraba en la competición con una desventaja.

Su primer intento con Lamborghini fue breve y difícil, ya que después de solo dos carreras decepcionantes en 2022, se separó del equipo T3 Motorsport, que posteriormente entró en insolvencia. Los rumores indicaban que el Huracan presentaba problemas técnicos, lo que al final no facilitó su adaptación.

Durante los años siguientes, Thiim luchó por obtener mejores resultados, con una posición 13 en la clasificación general en 2024 y un tercer lugar en Zandvoort en 2025, lo cual son resultados discretos para Abt. «Para poder rendir al nivel de los demás, tienes que pasar cada fin de semana en la pista, mejorando constantemente», señaló.

A pesar de las frustraciones, Thiim muestra gratitud hacia sus equipos y reconoce que cada dificultad lo ha hecho más fuerte. A partir de esta temporada, volverá a pilotar un Aston Martin, y espera que su experiencia con el Huracan lo prepare para ser más competitivo. «Con el Aston, me siento como en casa, es un coche que me encaja a la perfección», concluyó, con ganas de ver qué puede lograr en el DTM a partir de ahora.