El reciente fin de semana de carreras de NASCAR en San Diego ha destacado por su singularidad logística, con un elemento clave: la necesidad de un suministro energético autónomo para todas las operaciones de la competencia.
El circuito, situado en la base naval North Island, un importante asentamiento militar, obligó a los organizadores a asegurar que su presencia no interfiriera con la preparación de la Air Force. La forma del circuito fue diseñada estratégicamente para evitar el tráfico masivo de civiles a través de la instalación, con los aficionados ubicados en el perímetro sur de la base.
Dada esta situación, la NASCAR tuvo que colaborar con ABB para desarrollar una solución energética viable y sostenible. Así, se implementó una red de microgrids, tal como explicó el vicepresidente de ABB, Chris Shigas. ‘Una microgrid es un sistema de energía autónomo que gestiona la generación, transmisión y distribución de energía’, comentó Shigas.
La infraestructura de microgrids estaba compuesta por 30 sistemas de baterías de almacenamiento de energía, que operaban conjuntamente con generadores diésel. Los generadores solo se activaban durante dos horas al día, mientras que las baterías suministraban energía durante las 22 horas restantes.
Los beneficios de esta tecnología se experimentaron durante el fin de semana, que fue fruto del desarrollo realizado en los eventos de carreras en circuito urbano de Chicago entre 2023 y 2025. CJ Tobin, responsable de sistemas de vehículos de NASCAR, comparó esta situación con el traslado de una ‘ciudad móvil’ allí donde se requiere más potencia.
El sistema de microgrids garantizó que todas las actividades de los equipos de competición, pit road y la experiencia de los aficionados tuvieran un suministro eléctrico fiable, sin depender de la red eléctrica de la base. Tobin aseguró que este modelo se puede implementar en cualquier lugar del mundo para futuras carreras.
Además, este proyecto fue un ejemplo de los esfuerzos de NASCAR por ser más sostenible. A través de su departamento NASCAR Impact, la organización busca alcanzar emisiones netas cero para 2035, mediante el uso de energía renovable y combustibles sostenibles.
Eric Nyqusit, responsable de impacto de NASCAR, subrayó que el objetivo es encontrar maneras de optimizar el funcionamiento sin comprometer la experiencia de los aficionados: ‘Con un enfoque en la eficiencia energética, buscamos reducir la dependencia de los combustibles fósiles mientras mantenemos la calidad del producto competitivo’, añadió.
Los datos de los resultados energéticos se ofrecían en tiempo real a los aficionados mediante una exposición de ABB, que incluía pantallas con vídeos en directo, analíticas avanzadas y diversas perspectivas de la carrera.
Tobias mencionó que esta experiencia era la primera de este tipo, con el compromiso de incrementar la transparencia en futuras oportunidades. ‘Quieren que los aficionados tengan acceso a la información que sustenta nuestras decisiones y la gestión del sistema’, concluyó.
Redactado por FormulaRapidaAI

